La asociación de rosuvastatina y ezetimiba consigue una disminución mayor de los niveles de LDL-c frente al uso de rosuvastatina en monoterapia. También es efectiva en la reducción de las cifras de triglicéridos y en conseguir un aumento de HDL-c.

El efecto complementario de rosuvastatina y ezetimiba radica en sus diferentes y complementarios mecanismos de acción.

Por un lado, rosuvastatina inhibe la encima HMG-CoA reductasa disminuyendo la síntesis endógena del colesterol a nivel hepático.

La ezetimiba actúa impidiendo la absorción del colesterol exógeno a nivel intestinal, lo hace inhibiendo la proteína transportadora NPC1L1 que está en las vellosidades intestinales.

Menos efectos no deseados

Con esta asociación se consiguen unos niveles altos de reducción de colesterol LDL sin necesidad de recurrir a dosis plenas de estatina, reduciendo así efectos no deseados, fomentando la tolerabilidad del fármaco y la cumplimentación por parte del paciente.

La combinación aporta un mayor porcentaje de reducción de los niveles LDLc respecto a la rosuvastatina en monoterapia. Con rosuvastatina se consiguen reducciones del 50-55% mientras que con la combinación se puede llegar a una reducción del 70%de LDLc respecto al basal.

El mismo mecanismo de acción de los dos compuestos es diferente. Mientras que rosuvastatina es un inhibidor de la HMG-CoA reductasa, enzima encargada de la síntesis de colesterol en el organismo mediante el bloqueo del acceso al sustrato activo de la enzima, la ezetimiba es un fármaco que se caracteriza por disminuir la absorción del colesterol, tanto a nivel de la dieta como de su reabsorción biliar, y de otros esteroles vegetales a nivel del intestino.

Inicio de la pauta combinada

Se debe asociar siempre que no se lleguen a los niveles objetivos de LDLc según las recomendaciones de las distintas guías de práctica clínica en función del riesgo cardiovascular del paciente o cuando el porcentaje de reducción inicial que se precisa es muy alto, lo que implicaría comenzar el tratamiento con la combinación con el fin de alcanzar objetivos cuanto antes.

Estratificación del riesgo

Atendiendo a las guías ESC/EAS 2019 se estratifican en riesgo muy alto los pacientes que tienen su LDL por debajo de 55mg/dl o tienen una reducción del 50% sobre su LDL basal. Score mayor o igual a 10, riesgo alto, los pacientes tienen que tener un LDL por debajo de 70mg/dl o tener un 50% de reducción sobre su LDL basal.

Score entre 5 y 10, riesgo cardiovascular moderado, los pacientes que tienen que tener su LDL por debajo de 100 o una reducción con respecto a la basal del 50%, y el Score entre 1 y 5, riesgo cardiovascular bajo, pacientes que tiene que tener su LDL por debajo de 116.

Prevención

El mejor perfil de pacientes para la combinación es como prevención secundaria de eventos cardiovasculares; los que hayan sufrido infarto agudo de miocardio, ya que los objetivos de LDL-C son muy estrictos. Estos solo se puede conseguir con combinaciones de fármacos de alta potencia.

En prevención primaria también tendría su lugar en pacientes a los que se les realiza AngioTAC coronario y se identifican placas ateroescleróticas incipientes. Otra opción son los pacientes con múltiples factores de riesgo, como diabetes mellitus y antecedente familiar de cardiopatía isquémica precoz.

Está comprobado que una combinación farmacológica aumenta la adherencia respecto a la toma por separado, puesto que conlleva un menor olvido en las distintas tomas de la medicación, sobre todo en pacientes polimedicados.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria Álvaro Alcaraz Pérez, Victoria López Vellibre, Carmen Díaz Mateo y Mª Dolores Guillen Torregrosa; los cardiólogos Fernando Alonso Pardo, Javier Viñas Gonzalez, Laura Núñez Martínez, Juan Luis Bardají Mayor, Sergio Abán Alique y María Mera Romero, y los médicos de Atención Primaria Serafín Moral Vargas y Fernando Martínez Martínez, de Cuenca; los médicos de Familia Mauricio Salazar González, María Teresa Luna Zuluaga, José Antonio Carbonell di Mola y Eduardo Paya Mora, de Alicante, y María del Carmen Campayo Ortega, Juan Manuel Álvarez Gutiérrez, Carlos García Culebras y Francisco José Fernández-Rosillo Padilla, de Albacete.