La ezetimiba inhibe la absorción intestinal del colesterol procedente de la dieta y de las sales biliares secretadas al intestino. Actúa en las células epiteliales de la pared intestinal inhibiendo la absorción de colesterol y en los quilomicrones. No afecta a la absorción de las vitaminas liposolubles.

El organismo tiende a compensar la reducción en la absorción exógeno aumentando la síntesis hepática de colesterol endógeno. Por este motivo, el mayor efecto farmacológico de la ezetimiba se alcanza cuando a un inhibidor de la síntesis de colesterol endógeno, como las estatinas.

Como monoterapia, reduce las cifras plasmáticas de LDL-colesterol. En combinación con estatinas ese descenso supone un 12-14 % más que si se compara con la estatina sola.

Indicaciones

Entre sus indicaciones está el tratamiento adyuvante a la dieta en pacientes con hipercolesterolemia primaria heterocigótica y no familiar, asociado a una estatina o en monoterapia cuando la estatina se considere inadecuada o no se tolera.

En hipercolesterolemia familiar homocigótica, los pacientes podrán recibir también otros tratamientos complementarios.

En combinación con estatinas se emplea para alcanzar objetivos terapéuticos en personas de alto riesgo cardiovascular o en los que ya se ha producido un evento grave, como infarto, diabetes, ictus.

Por su parte, la rosuvastatina aumenta el número de receptores LDL hepáticos en la superficie celular y aumentando la absorción y el catabolismo de LDL. Además, inhibe la síntesis hepática de VLDL y reduce el número total de partículas VLDL y LDL.

Está indicada en pacientes con hipercolesterolemia, sobre todo en adultos, adolescentes y niños de 6 años o mayores con hipercolesterolemia primaria (tipo IIa incluyendo hipercolesterolemia familiar heterocigótica) o dislipidemia mixta (tipo IIb). También en hipercolesterolemia familiar homocigótica.

Prevención

En prevención cardiovascular en pacientes considerados de alto riesgo de sufrir un primer evento cardiovascular como tratamiento adyuvante a la corrección de otros factores de riesgo.

La rosuvastatina presenta mayor potencia que el resto de estatinas, ya que consigue mayores reducciones del LDLc y del colesterol total, incluso en pacientes de alto riesgo cardiovascular, pacientes diabéticos o con síndrome metabólico. Contribuye de forma significativa a la reducción de eventos cardiovasculares. Y en pacientes con enfermedad cardiovascular conocida, ha demostrado la regresión de la placa de ateroma, mediante la utilización de ultrasonidos intracoronarios (IVUS).

Evidencia

En cuanto a la combinación de ambos fármacos, hay que recordar que el estudio EXPLORER puso de manifiesto la superioridad de la combinación con ezetimiba frente al uso de rosuvastatina en monoterapia. En los resultados se observó como la reducción de cLDL fue más marcada en el grupo con terapia combinada (70% de reducción media) frente a un 57% en el brazo de monoterapia. De igual manera, se produjeron reducciones significativas tanto a nivel de colesterol como de triglicéridos en el grupo combinado.

Cuando son necesarias altas dosis para disminuir los niveles del colesterol, la asociación de rosuvastatina más ezetimiba consigue alcanzar dicho objetivo sin aumentar los efectos secundarios.

Adherencia

No hay que olvidar que la adherencia al tratamiento es muy importante y aún más en los pacientes con alto riesgo cardiovascular. Teniendo en cuenta que estos pacientes suelen ser polimedicados, la utilización de una combinación fija que permita reducir el número de comprimidos tiene un impacto positivo en el cumplimiento de la prescripción, lo cual asegura que se obtiene el efecto que se desea conseguir.

Mecanismo de acción

La rosuvastatina inhibe el enzima HMG-CoA reductasa, inhibiendo la formación de mevalonato, precursor del colesterol. Actúa principalmente en el hígado y aumenta los receptores LDL en la superficie celular con mayor captación y catabolismo del LDL. Es dicha inhibición enzimática la que produce la disminución de las lipoproteínas en el organismo y explica su intervención sobre los factores de riesgo cardiovascular.

Por su parte, ezetimiba impide la absorción intestinal del colesterol a nivel del tubo digestivo e inhibe la proteína transportadora NPC1L1 que se encuentra en las microvellosidades intestinales.

La rosuvastatina es una estatina de las consideradas de alta intensidad. En dosis de 10 a 40 mg puede producir una reducción del LDL del 46 al 55 por ciento, por lo cual es idónea para pacientes de alto y muy alto riesgo cardiovascular.

Interacciones

No se metaboliza a través del CYP450, con lo cual el riesgo de interacciones con otros fármacos es bajo.

No se han demostrado interacciones farmacológicas con antidiabéticos, antihipertensivos, digoxina o fenofibrato.

Además, los efectos de la rosuvastatina no se limitan al efecto hipolipemiante, se han descrito efectos beneficiosos sobre el estrés oxidativo, función endotelial e inflamación.

Las estatinas son fármacos sin ningún riesgo de interacción. Las interferencias de las estatinas son a nivel farmacocinético y son clave el metabolismo hepático. Entre los fármacos que pueden tener interacciones con la rosuvastatina están la ciclosporina, inhibidores de las proteasas, gemfibrozilo y eritromicina.

La rosuvastatina no es un inhibidor o un inductor de las isoenzimas del sistema citocromo P450. Esto hace que el riesgo de interacciones con otros fármacos sea bajo. No se han demostrado interacciones farmacológicas con antidiabéticos, antihipertensivos, digoxina o fenofibrato.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores Ana Casorrán, Carmen Requena, José Simón Medina y Carmen Romero, de Valencia, y Ignacio Serra, Santiago Ruso, José Luis Tamayo, Ana Tchang, Concha Mora, José María Esteve, Josefina Garcerán, Tomás Pérez, Francisca Martínez, Vicente Quinza, Alfredo Bailach, Juan Gomis, Juan José Martínez, Isabel López, Inmaculada Lozano e Inmaculada Hernández.