Nota: Los contenidos de esta sección son informaciones de actualidad y de interés general elaboradas por la redacción de El Médico Interactivo. No existe conflicto de intereses entre los autores, las fuentes y el patrocinador.

La comprensión de la neurobiología del TOC es “incompleta”, según las conclusiones del artículo ‘Harmonizing the Neurobiology and Treatment of Obsessive-Compulsive Disorder’, publicado en American Journal of Psychiatry. Los autores han recordado que el TOC es un trastorno común, crónico y, a menudo, incapacitante.

Los tratamientos establecidos de primera línea para el TOC son la prevención de la exposición y la respuesta. También los medicamentos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). En concreto, en el artículo se refieren a “un subconjunto de pacientes que no responde a ninguna de las dos modalidades”, así como a otras personas que experimentan una remisión completa. Aparte de la monoterapia con ISRS, “el aumento de antipsicóticos es el único enfoque de medicación para el TOC con un apoyo empírico sustancial”, han indicado los investigadores.

Neurobiología del TOC

“Nuestra comprensión incompleta de la neurobiología del TOC ha obstaculizado los esfuerzos para desarrollar nuevos tratamientos o mejorar las intervenciones existentes”. Para analizar la información existente, el grupo liderado por Wayne K. Goodman, médico especialista en Psiquiatría, ha hecho una revisión de varias áreas de investigación relacionadas con la fisiopatología del TOC y su tratamiento avanzado.

Genética y TOC

El artículo publicado en el AJP ha reseñado que “múltiples estudios apoyan una contribución genética significativa al TOC”; sin embargo, los autores han considerado que identificar los determinantes genéticos específicos requiere una investigación adicional. La eficacia preferencial de los ISRS en el trastorno obsesivo compulsivo no ha conllevado anomalías serotoninérgicas en el TOC. Tampoco ha supuesto el desarrollo de nuevos medicamentos serotoninérgicos para este trastorno.

Varias líneas de evidencia preclínica y clínica sugieren una disfunción del sistema glutamatérgico en el TOC. Esto ha motivado la prueba de varios agentes moduladores del glutamato que han resultado “prometedores”, según los autores de la revisión.

Pruebas de imagen

Los estudios de imágenes funcionales en el TOC muestran pruebas consistentes de una mayor actividad en las regiones del cerebro que forman un bucle córtico-estriado-tálamo-corticales (CETC). Los tratamientos de neuromodulación con dispositivos no invasivos, como la estimulación magnética transcraneal, o procedimientos invasivos, como la estimulación cerebral profunda, aportan mayores beneficios al modelo CETC.

Por ello, el artículo firmado por Wayne K. Goodman ha concluido que podría ser un fundamento común para diferentes intervenciones (farmacológicas, conductuales o de dispositivos) la modulación del circuito CETC que media los síntomas del TOC.