Más del 80 por ciento de las personas mayores de 60 años tienen desgaste de la columna vertebral a nivel cervical.  Si bien la mayoría no experimenta síntomas, otros padecen dolor y rigidez de cuello, hormigueo, o incluso, puede llegar a afectar en brazos y piernas o aparecer alteraciones en el control de esfínteres. Sin embargo, hasta ahora la atención médica se había centrado fundamentalmente en lo que pasa por debajo de la lesión. Ahora, un nuevo trabajo de investigadores del CIBER-BBN y la UMH, en colaboración con la empresa Inscanner, han estudiado los daños a nivel cerebral en pacientes con compresión prolongada de la médula espinal.

La conclusión del mismo es que la compresión de la médula espinal causada por las hernias cervicales no solo produce alteraciones por debajo de la lesión, sino que también se pueden llegar a producir daños importantes a nivel cerebral.

En palabras de Eduardo Fernández Jover, coautor de la publicación y director del Grupo de Neuroingeniería Biomédica de la UMH y del CIBER-BBN, “hemos demostrado que existen cambios a nivel cerebral y en las vías de comunicación de las señales cerebrales que se manifiestan sobre todo por atrofia cortical y daños en la corteza sensorial y motora”.  Este descubrimiento puede ayudar a comprender mejor la evolución clínica de muchos pacientes y abrir nuevas vías de diagnóstico y tratamiento de esta patología tan frecuente.

Técnicas de neuroimagen

Tal y como se publica en la revista científica European Radiology los investigadores han aplicado herramientas y técnicas de neuroimagen médica avanzadas para tratar de entender mejor lo que sucede en el cerebro de pacientes crónicos con lesiones compresivas por hernias cervicales. Estas técnicas han permitido estudiar tanto la corteza cerebral como las fibras nerviosas de sustancia blanca y los patrones de conexión entre las distintas áreas cerebrales, lo que permite detectar cambios patológicos no observables en los estudios de resonancia magnética convencionales.

Ángela Bernabeu, del equipo de Inscanner SL y coautora del trabajo, destaca que “este tipo de estudios avanzados de neuroimagen cerebral generan una gran cantidad de datos de cada paciente, por lo que han tenido que recurrir a técnicas de inteligencia artificial para analizar toda la información”.

Por último, los autores concluyen que el futuro pasa por poder utilizar este tipo de análisis mediante inteligencia artificial para identificar pacientes con lesiones compresivas de la columna cervical operables e incluso establecer el momento más adecuado para la cirugía.