El paso de una atención farmacoterapéutica dividida en compartimentos estanco a una continuidad asistencial real con sistemas de información compartidos, integrados y basada en una comunicación fluida es el horizonte marcado por representantes de la farmacia comunitaria, hospitalaria, la gestión sanitaria y por los propios pacientes. Así se ha puesto de manifiesto en el Congreso Nacional Farmacéutico que se celebra en Sevilla junto al congreso de la Federación Internacional de Farmacéuticos.

Ana Herranz, vocal nacional de Farmacéuticos de Hospital del Consejo General de Farmacéuticos, fue la encargada de moderar la mesa ‘Nuevos modelos de continuidad entre niveles asistenciales’ en la que “planteamos unas necesidades claras, pero debemos compartir el reto de desarrollar un Plan que haga efectiva la continuidad asistencial” y “podamos identificar ya las palancas de cambio que hay que activar desde cada uno de nuestros escenarios”, afirmó.

Antonio López, director general de Farmacia de la Comunidad Foral de Navarra, quiso reparar en que “contamos con un sistema bueno pero fragmentado”. Para tender los puentes necesarios, López aboga por “sistemas de información bien conectados y clarificados”, ya que “ahora mismo ninguna administración puede mostrarle al profesional en una sola pantalla todos los medicamentos que está utilizando un paciente”. “Para lograr desarrollar estos sistemas tiene que haber voluntad y decisión política, pero también debe haber voluntad por parte del farmacéutico”, apuntó.

Como pronóstico de los cambios a desarrollar López afirmó que “dentro de unos años vamos a ver a los farmacéuticos prescribiendo, sin duda en el hospital, pero también en Atención Primaria”. Por último, hizo hincapié en que se trata de mejorar la seguridad del paciente y expuso el desarrollo en la comunidad foral de un proyecto piloto, aún pendiente de evaluación, en el que han participado diez Zonas Básicas de Salud para “segmentar medicamentos según riesgos y seleccionar una serie de fármacos de especial sensibilidad donde puede ser necesario actuar de urgencia entre niveles”.

Todos estos cambios deben ser impulsados por los profesionales de farmacia, según María Sanjurjo, jefa de servicio de Farmacia del Hospital General Universitario Gregorio Marañón. En su opinión, “no son solo los niveles asistenciales, también entre farmacéuticos comunitarios, de hospital y de Atención Primaria, debemos integrarnos y trabajar para comunicarnos entre nosotros”. “Si no -aclaró- habrá otros profesionales que lo hagan por nosotros y querrán hacer nuestro trabajo”. Por ello, reivindicó la puesta en marcha de un Plan pues “todo objetivo sin un plan es solo un deseo”. “Debemos tener confianza y romper corporativismos”, subrayó.

1.000 millones de prescripciones anuales

Ernesto Cervilla, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Cádiz, hizo alusión a los 1.000 millones de prescripciones dispensadas a cargo del Sistema Nacional de Salud en las oficinas de farmacia y las incidencias que de ahí pueden surgir. “Son temas que parecen banales, pero son muy importantes para la seguridad farmacoterapéutica y en ocasiones no se los podemos resolver porque no tenemos comunicación con el médico de Atención Primaria; hacen falta mejoras en la gestión para mejorar esa comunicación, no basta con la receta electrónica”. Además, hizo alusión a la ampliación de las competencias de la farmacia comunitaria y expuso las experiencias desarrolladas en Andalucía en la prescripción colaborativa que “ha permitido acercar tratamientos de uso hospitalario al domicilio de más de 20.000 pacientes crónicos” o la ‘dispensación excepcional’ que ha permitido renovar tratamientos desde la farmacia sin necesidad de acudir al centro de salud.

Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organización de Pacientes (POP), puso el foco en la necesidad de construir esa continuidad asistencial priorizando la situación de los pacientes crónicos. “El 64 % de los pacientes crónicos cree que los profesionales no están bien coordinados”, apuntó. Asimismo, señaló que “queda mucho por hacer en seguridad del medicamento, especialmente en la información que reciben tanto pacientes como cuidadores y cómo está redactada”. Escobar expuso la brecha existente entre profesionales, pacientes y cuidadores y señaló la inequidad existente en ese sentido. Como portavoz de la POP, quiso subrayar la importancia de segmentar la población y saber detectar a los más vulnerables, con especial interés en mejorar la asistencia a personas solas.