La adherencia terapéutica es uno de los parámetros más importantes para el buen control de la salud de los pacientes. Hay que desarrollar todas las estrategias para que se tome la medicación.

La primera medida es la concienciación por parte del paciente de que él es el principal actor en el buen control de su enfermedad, sobre todo en aquellos crónicos que tienen que controlar parámetros como el LDL y la importancia que esto supone para la prevención cardiovascular.

Por eso, es importante explicar al paciente para qué sirve cada uno de los fármacos que toma. Es de suma importancia personalizar esta información en función del nivel cultural, la edad e incluso la barrera idiomática.

De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) la define como el cumplimiento de la prescripción de cada medicamento en cuanto a su dosificación y posología; es decir, seguir las indicaciones del tratamiento recomendado por un profesional sanitario con el objetivo de conseguir el máximo beneficio.

Herramientas

El Servicio de Calendario de Adherencia Personalizado es una buena herramienta. Indica de manera diaria la medicación que el paciente toma y el momento del día en que lo hace.

El procedimiento a seguir por parte del paciente es que una vez que el paciente se toma la medicación, deberá marcar con una cruz la casilla del medicamento que aparece en el calendario. Esto deberá hacerlo tantas veces como medicamentos tome al día y todos los días del mes. De este modo, cuando devuelve el calendario completado con la información, el médico podrá evaluar la adherencia al tratamiento.

Además, se puede observar si el paciente recoge el fármaco en la farmacia y se puede utilizar el Test de Morinsky-Green para valorar la adherencia.

Evaluación de la adherencia terapéutica

La comprobación de la adherencia terapéutica incluye la evaluación de la información proporcionada por el paciente o su cuidador a partir de la entrevista clínica o un cuestionario validado (es el método más utilizado), el recuento de medicación, el uso de dispositivos electrónicos o el análisis del registro de dispensaciones.

Se pueden utilizar los registros de dispensación como fuente de información sobre la adherencia terapéutica. Para determinar el grado de adherencia se parte de que la reposición de la medicación por parte del paciente se corresponde con la toma de medicación y que la medicación es tomada tal y como está prescrita.

Como ventajas están la sencillez en la obtención de la información, si la dispensación está centralizada, y la evaluación de la adherencia a múltiples tratamientos.

Inconvenientes

Además, permite el análisis de grandes poblaciones de pacientes, por lo que su uso está muy extendido en investigación. Sin embargo, como inconvenientes destacan que el medicamento haya sido dispensado no implica que el paciente se lo haya tomado, la posibilidad de discontinuación de un tratamiento por orden médica verbal o la obtención de un tratamiento sin que figure en el plan terapéutico registrado informáticamente.

Hay que tener en cuenta que el uso de combinaciones fijas reduce el número de comprimidos diarios y hay que reforzar la importancia que tiene el cambio de hábitos tanto de alimentación como de deporte. Una buena adherencia al tratamiento y unas buenas medidas higiénico-dietéticas son siempre importantes para un buen control de la patología.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Medicina de Familia Normang David Rodríguez Vargas, Víctor López Marina, María del Carmen Vizuete Gala y Carlos Palacios García; los cardiólogos Remedios Sánchez Prieto, Pere Álvarez García, Miguel Alberto Godoy Yovanovich, Berta Ferreiro Rodríguez, Teresa Poblet Farras, Cristobal Navas Navas, Lluis Fornes, Emilio Galindo, Carlos Labata y la endocrinóloga Inka Miñambres Donaire, de Barcelona, y Víctor Abel Diéguez, Alejandra Rey Rañal, Claudio Manuel Rivadulla Varela y Xacobe Ríos Flores.