La prevención es el eje fundamental del programa científico que vertebra el Congreso Internacional de la European Respiratory Society (ERS), que tiene lugar en Madrid del 28 de septiembre al 2 de octubre. Más de 20.000 delegados de 130 países se dan cita en este evento científico, en el que se acumulan estudios que resaltan el grave impacto que tiene para la salud respiratoria, y para la salud general, el aumento de contaminantes ambientales.

Uno de estos estudios, que incluye un análisis de casi ocho millones de bebés, muestra que tres contaminantes del aire (partículas PM10, dióxido de nitrógeno -NO2- y dióxido de azufre -SO2-), por separado y en conjunto, se asocian con un aumento del 20-50 por ciento en el riesgo de muerte en niños nacidos en las zonas más contaminadas en comparación con los nacidos en áreas menos afectadas por la contaminación atmosférica.

Sarah Kotecha, investigadora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cardiff (Reino Unido), asegura que “NO2, PM10 y SO2 están vinculados en diversos grados con muertes infantiles y neonatales por cualquier causa, así como con fallecimientos posneonatales. Este es un hallazgo importante, ya que los contaminantes se producen y derivan de diferentes fuentes”. El NO2 y el PM10 se producen principalmente a partir de la contaminación generada por el tráfico de vehículos, mientras que el SO2 se origina sobre todo por actividades industriales, como la quema de combustibles fósiles para la generación de energía y la extracción de metales a partir de minerales.

El estudio ha evaluado datos de 7.984.366 nacimientos ocurridos en Inglaterra y Gales entre 2001 y 2012, obtenidos de la UK’s Office for National Statistics. En comparación con las áreas menos contaminadas, en aquellas zonas más afectadas por la polución los investigadores encontraron un mayor riesgo de fallecimiento, con un incremento del 20-40 por ciento en muertes por cualquier causa entre bebés (hasta un año), del 20-40 por ciento en muertes neonatales (en los 28 días posteriores al nacimiento) y del 30-50 por ciento en fallecimientos posneonatales (que ocurren entre 28 días después del nacimiento y un año).

Después de ajustar los factores que podrían afectar a los resultados, se determina que el riesgo de muertes infantiles asociado al NO2 aumentó en un 7 por ciento, en un 4 por ciento en el caso de PM10 y en 19 por ciento para el SO2; el riesgo de muertes neonatales se elevó en un 21 por ciento para SO2, pero no significativamente para NO2 y PM10; y el riesgo de muertes posneonatales se elevó en un 11 por ciento, 12 por ciento y 15 por ciento para NO2, PM10 y SO2, respectivamente.

Impacto en la función pulmonar

En la misma línea de investigación, también se presentan en este foro importantes hallazgos derivados del UK Avon Longitudinal Study of Parents and Children, con casi 14.000 niños. Se concluye que la exposición a la contaminación atmosférica derivada del tráfico por carretera ya en el primer trimestre del embarazo y en la vida temprana se asocia con reducciones pequeñas, pero significativas, en la función pulmonar de los niños a la edad de ocho años.

 “La exposición a partículas contaminantes de menos de 10 µm de diámetro (PM10) derivadas del tráfico terrestre en los primeros meses de vida se relaciona con una peor función pulmonar en niños de ocho años”, afirma Anna Hansell, directora del Centre for Environmental Health and Sustainability en la Universidad de Leicester (Reino Unido), quien subraya que “las asociaciones fueron más fuertes entre los niños varones, y en los niños y niñas cuya madre tenía un nivel educativo más bajo o fumaba durante el embarazo”. A su juicio, “estos hallazgos sugieren que la contaminación del aire durante el embarazo y la vida temprana tiene un importante impacto en la función pulmonar en la primera infancia, pudiendo afectar el desarrollo de los niños y potencialmente también a su salud a largo plazo”.

Cita científica de calado mundial

El Congreso Internacional de la European Respiratory Society (ERS) es un evento de gran trascendencia científica y clínica, donde los expertos en aparato respiratorio de todo el mundo se reúnen para presentar y debatir las últimas investigaciones sobre temas como el asma, la EPOC, el cáncer de pulmón, la contaminación y el tabaquismo. La reputación de ERS se deriva del destacado programa científico de su Congreso Internacional, que se ha erigido en la reunión más grande del mundo en este ámbito de la Medicina.

Como principales tópicos a debatir, en el congreso de este año, que tiene lugar en IFEMA, resaltan tres áreas temáticas principales: la deshabituación tabáquica (incluidos los cigarrillos electrónicos), la contaminación del aire (con acento puesto en los efectos de la polución sobre la salud pulmonar y la prevención de la enfermedad pulmonar infantil) y la vacunación, siendo las enfermedades infecciosas un factor clave de exacerbación para muchas enfermedades pulmonares crónicas. El Congreso de ERS 2019 también examina las nuevas áreas de investigación científica en todas las enfermedades pulmonares.