“Ilusión, compromiso, confianza, dedicación y pasión”, esas son las palabras con las que José Luis Llisterri, presidente de Semergen, describía lo que ha sido el 41 Congreso Nacional de Semergen, en un acto de clausura al que acudía ataviado, además, con una camiseta rosa con motivo del Día Mundial del cáncer de mama. Tras una larga ceremonia de entrega de premios y distinciones, y tras realizar el traspaso de poderes al comité organizador del próximo 42 Congreso Nacional de Semergen, que se celebrará del 21 al 24 de octubre de 2020 en la ciudad de Zaragoza, Miguel Ángel Prieto, presidente del comité organizador, se despedía de esta cita afirmando que el balance es positivo, ya que “hemos cumplido los objetivos que nos habíamos propuesto”.

Despedía este Congreso Ana González Rodríguez, alcaldesa de Gijón, dando la enhorabuena a los asistentes por ser capaces de “compatibilizar la consulta con la investigación y la formación”, además de recordar la importancia de la Atención Primaria para la salud de toda la población, aludiendo a la tarjeta sanitaria como un elemento que nos une a todos.

Un problema de salud pública mundial

La contaminación del aire ha sido era el otro tema que ha centrado la clausura de este 41 Congreso Nacional, ya que se trata de uno de los principales retos en materia de salud pública. Así lo ponía de manifiesto María P. Neira González, directora del departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS, en una conferencia final, en la que exponía que la contaminación urbana y del hogar es la responsable de un total de 7 millones de muertes prematuras al año en el mundo, 400.000 de ellas en Europa.

En esta conferencia de clausura, la experta hacía hincapié en que la contaminación del aire proviene de múltiples fuentes. Por una parte, la contaminación urbana que se ve influida por el transporte, la industria, la producción agrícola, la destrucción de desechos, etc.. Por otro lado, también la contaminación del hogar, ya que pese a lo que pasa en Europa, casi la mitad de la población mundial sigue cocinando con fuegos caseros, cuyas partículas también afectan a sus pulmones.

Todo ello supone no solo una afectación en los pulmones, sino a todo el organismo, ya que “las partículas del aire viajan por el riego sanguíneo afectando a otros órganos del cuerpo, incluido el cerebro”. Esto supone que se puede relacionar la contaminación del aire con el 27 por ciento de los casos de cardiopatía isquémica, el 20 por ciento de EPOC, y el 24 por ciento de ictus. “También se ha comprobado que afecta a los fetos de las madres embarazadas”, e incluso que afecta al desarrollo cognitivo de los niños. “Respirar aire contaminado está suponiendo que esta nueva sociedad tenga un menor coeficiente intelectual, nos estamos jugando el futuro”.

Pese a ser conscientes de esta realidad, las cifras dicen que el 92 por ciento de la población mundial sigue respirando aire contaminado, y que el 80 por ciento de las ciudades del mundo tiene niveles de contaminación que superan los límites establecidos de las directrices de la OMS. Asimismo, según la experta “la contaminación atmosférica mundial ha aumentado en un 98 por ciento de 2008 a 2013. Desde 2013 hasta ahora ese aumento será casi del 12 por ciento”. Es por ello que esta conferencia concluía con la necesidad de adoptar medidas a niveles gubernamentales, pero también individuales, ante un problema que afecta a la salud pública de toda la población mundial, sin olvidar, que no se trata solo de un gasto, sino de una inversión en futuro.