El 80 por ciento de los casos de cáncer de pulmón se deben al tabaquismo, pero el resto están causados por otros factores de riesgo. Entre ellos la contaminación del aire. Así, desde la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) advierten que la contaminación del aire se asocia con un 36 por ciento de las muertes por cáncer de pulmón.

El dato está recogido en el editorial titulado “Contaminación ambiental y cáncer de pulmón: el poder carcinogénico del aire que respiramos”. Dicho editorial está disponible en ‘Archivos de Bronconeumología‘, la revista científica de SEPAR.

Ante estos datos, desde SEPAR insisten en que es imprescindible la aplicación de estrategias de prevención y diagnóstico precoz. “Los profesionales de las enfermedades respiratorias no podemos permanecer indiferentes ante esta realidad. Desgraciadamente, el tabaquismo ya no es el único causante del cáncer de pulmón. La contaminación del aire es un factor de riesgo claro de esta enfermedad, según la evidencia científica de los últimos años. Este pone en peligro a un gran número de personas, especialmente las que viven en núcleos urbanos”, destaca María Jesús Cruz, bióloga y miembro del Área de Medio Ambiente de SEPAR.

Muertes por cáncer de pulmón

La editorial expone que el cáncer de pulmón es el tipo de cáncer que se asocia a una mayor incidencia y mortalidad globales. En concreto  con en torno a 2,1 millones de nuevos casos y 1,8 millones de muertes  por cáncer de pulmón en el mundo en 2018.

Así, cabe tener en cuenta otros factores prevenibles además del tabaquismo.  Es el caso de la contaminación ambiental, la contaminación doméstica, las exposiciones ocupacionales e, incluso, la nutrición. Todos ellos son responsables de alrededor de 908.000 muertes por cáncer de pulmón anuales. Este dato de mortalidad se acerca a las 1.190.000 muertes por cáncer de pulmón atribuibles al consumo de tabaco.

La investigación de los mecanismos biológicos implicados en esta asociación es compleja. Especialmente debido a la elevada diversidad de contaminantes y los diferentes efectos carcinogénicos de cada uno de ellos. “La epigenética parece desempeñar un papel central en la carcinogénesis pulmonar. Es decir, la contaminación ambiental es capaz de modular la expresión de diferentes genes implicados en el desarrollo de tumores”, concluye el editorial.

Asimismo, la contaminación ambiental puede tener un impacto en el pronóstico de los pacientes con un cáncer ya diagnosticado. La exposición a contaminantes podría influir en la progresión de tumores ya establecidos, acortando la supervivencia de estos pacientes. Así lo han confirmado diferentes estudios en tumores de pulmón, mama y hepáticos.