Ante el comienzo de la vacunación a niños  mayores de 12 años, la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) ha emitido un nuevo comunicado. En el mismo quiere transmitir tranquilidad ante el inicio de la vacunación. Así, advierte que las vacunas solo están contraindicadas cuando existen alergias previas diagnosticadas a alguno de sus componentes. Igualmente, si ha habido reacción alérgica grave a la primera dosis.

SEICA recuerda que ha habido muy pocos casos de reacciones alérgicas a la vacuna. Pese a ello, es necesario que aquellos centros donde se administran estén preparados para el diagnóstico y tratamiento de reacciones alérgicas graves. No obstante, la anafilaxia puede ocurrir después de la vacunación en ausencia de antecedentes de enfermedad alérgica.

No generalizar contraindicaciones si no hay alergias previas

Desde SEICAP quieren insistir en que no se debería generalizar la contraindicación de la vacuna en pacientes con antecedentes de anafilaxia a vacunas, fármacos o alimentos. “Si no existen antecedentes de reacción a alguno de sus componentes o no han tenido reacción en la primera dosis, no hay contraindicación alguna”. Así lo afirma José Domingo Moure González, coordinador del Grupo de Trabajo de Anafilaxia de la SEICAP.

Para mayor información, desde SEICAP han preparado diversos documentos de consenso sobre estas alergias previas. El primero aborda “Reacciones adversas a vacuna de la COVID-19”. El segundo versa sobre “Recomendaciones sobre la administración de vacunas contra la COVID-19 en pacientes pediátricos que reciben tratamiento con inmunoterapia alérgeno específica”. Ambos documentos están disponibles en el apartado web de SEICAP dedicado a la pandemia de COVID-19.

Asimismo, se han pronunciado sobre la vacunación en niños que estén siguiendo tratamiento con inmunoterapia alérgeno específica (ITA). A este respecto, se recomienda no administrar la inmunoterapia (ITA) en la siguiente semana tras la administración de la vacunación frente a la COVID-19 . Una vez retomada la administración de ITA,  esta se debe hacer en el brazo contrario en el que se ha administrado la vacuna de COVID-19 para disminuir el riesgo de reacciones adversas locales.