Antonio Piñero Bustamante preside la Sociedad Española de Oftalmología. Para su junta directiva, la formación y la investigación son pilares Antonio Piñero Bustamante preside la Sociedad Española de Oftalmología. Para su junta directiva, la formación y la investigación son pilares básicos para una buena asistencia.

¿Goza de buena salud la Oftalmología española?

Excelente. Debo decir que el nivel de la Oftalmología es extraordinario, hay gente joven, con algunos años de formación que nos sorprenden por su valía, sus publicaciones y sus habilidades quirúrgicas. Es una satisfacción y un orgullo para la sociedad y para los maestros que han tenido.

¿Cuáles son los problemas a los que se enfrenta la Oftalmología en esta etapa post-COVID?

La COVID-19 la hemos llevado bien desde el punto de vista oftalmológico. Desde la sociedad hemos mantenido informados a nuestros socios sobre qué hacer y cómo protegerse. La información y los protocolos han sido muy bien acogidos.

¿Cómo se ha manejado la afectación ocular del virus?

En relación con la afectación del virus a nivel ocular, los primeros meses no hemos notado que se haya modificado la patología habitual y no hemos visto lesiones que pudiéramos achacar al virus. Pero los últimos meses, estamos viendo en personas relativamente jóvenes y que han pasado la COVID-19 lesiones vasculares en la retina, alguna neuritis óptica, que pensamos pudiera tener relación.

¿Ha aumentado la patología oftalmológica en estos dos años de pandemia?

Considero que mantenemos la misma patología, no creo que haya aumentado. Lo que sí ha sucedido es que muchas consultas se han tenido que suspender. La cirugía se detuvo y en estos dos años las cosas han sido muy complicadas para pacientes y médicos.

¿Cuáles son los objetivos prioritarios de la junta directiva de SEO?

Los objetivos principales de nuestra junta directiva son la defensa de la profesión, la formación de los jóvenes oftalmólogos y la formación continuada. También nos centramos en mantener la colaboración con las sociedades paralelas de las distintas subespecialidades, sin olvidarnos de las relaciones con las asociaciones de pacientes, con la ONCE y con nuestra Fundación.

¿Cómo articula la SEO la formación de sus socios y de los médicos en formación?

Para nuestra sociedad, la prioridad, como en las demás sociedades científicas, es la formación de los oftalmólogos en formación y la puesta al día de los ya formados.  No solo es nuestro congreso anual, sino también los grupos de tutores de residentes y la de jóvenes oftalmólogos (AJOE) que de alguna manera nos influyen en las decisiones que tomamos.

¿Trabajan en alguna plataforma específica?

Sí, a finales del pasado año hemos volcado en la plataforma de la sociedad un libro virtual con toda la Oftalmología, a la que los socios oftalmólogos y residentes pueden acceder. Creo que es la obra más importante que la SEO ha realizado en los últimos años, ya que nos permite no solo disponer de una Oftalmología actualizada con casos clínicos y videos quirúrgicos, sino la posibilidad de actualizar los temas cuando sea necesario.

¿Cuáles son las prioridades en materia formativa?

Debo confesar que en la actualidad los residentes salen con una formación excelente tanto quirúrgica como clínica. La formación clínica es fundamental y el residente debe estudiar mucho, no basta con manejar los aparatos, sino saber interpretar lo que nos dicen, hay que estudiar y seguir estudiando toda la vida profesional.  No obstante, los hay que tienen más habilidades para la cirugía que otros. Diría que primero hay que ser un buen clínico y si es además un buen cirujano, pues mejor.

¿Qué importancia tiene para la SEO la investigación?

En la SEO hay muchos socios en Oftared, que es una red temática dependiente del Instituto de Salud Carlos III. Esa participación de nuestros socios tiene el fin de conseguir una mayor interacción entre los diferentes grupos de investigación para mejorar nuestra visibilidad y nuestras relaciones tanto con las sociedades científicas, entre ellas la SEO, y con las asociaciones de pacientes.  Además, pensamos en los jóvenes y su formación, facilitando su movilidad a otros centros, conseguir becas de formación y mejorar nuestras capacidades investigadoras incorporando a más empresas que faciliten la investigación clínica con ensayos clínicos. También trabajamos junto a otras sociedades monográficas, como puede ser la de retina, que acredita a expertos en retina formados en algunos hospitales de este país.

¿Dónde se centran las nuevas vías de trabajo en el campo de la Oftalmología?

El campo es muy amplio y depende de cada una de las subespecialidades. Por poner un ejemplo que tenemos muy cercano, es la creación de unidades de inyecciones intravitrea que ha desarrollado la Sociedad Española de Retina y Vítreo, con el aval de la SEO y el apoyo de la Sociedad de Farmacia Hospitalaria, la Sociedad de Calidad Asistencial y la Sociedad de Directivos de la Salud.  Es una unidad de día donde los pacientes con diagnóstico de degeneración macular se someten a su exploración clínica y siguen su tratamiento. Esta es una primera acción. ¿Por qué no crear unidades de hospital de día de catarata, que es nues­tra cirugía más frecuente y que sería fá­cil de organizar?

¿España cuenta con el suficiente número de oftalmólogos?

Considero que debería haber más, hay que tener especialistas en cualquier hospital del país. Como cada día hay más subespecialidades, los equipos deben cubrir y resolver la patología más frecuente en nuestra especialidad con los oftalmólogos necesarios para atender consultas, cirugía y urgencias.

¿Se recibe la misma asistencia en todas las comunidades autónomas?

Considero que sí, pero la realidad es que el peso de la formación la llevan los servicios de Oftalmología de los hospitales y sus miembros. Pueden existir hospitales mejor dotados que otros en equipos de exploración y en equipos quirúrgicos, y ahí sí que las comunidades deberían apostar por mejorar los medios a los servicios, ya que la tecnología en nuestra especialidad evoluciona a un ritmo tremendo. Por otro lado, comprendemos que el coste de los aparatos es disparatado, quedan obsoletos en pocos años y hay muchos servicios de Oftalmología en el país, así que hay que valorar las necesidades y la prioridad del aparataje.

¿Qué relación tienen con las sociedades europeas e internacionales hermanas?

Mantenemos relaciones con la Sociedad Europea de Oftalmología, con el International Council of Ophyhalmology, con la Academia Americana de Oftalmología y con la Asociación Panamericana de Oftalmología, fundamentalmente. Nuestra relación es cordial y participan todos los años en nuestro congreso anual.

A nivel asistencial, ¿con qué especialidades tienen más relación?

Yo siempre he dicho que nuestra especialidad es la que más relación tiene con todas las otras en los hospitales, empezando por Pediatría, Reumatología, Neurología, Endocrinología, Medicina Interna, Traumatología… y es porque en los ojos se manifiestan muchísimas enfermedades, siendo a veces la primera manifestación de ellas.

¿Cómo es la coordinación con esas especialidades?

Desde hace muchos años tenemos una estrecha relación con Endocrinología, pues la retinopatía diabética en nuestro país era la primera causa de ceguera, la seguimos teniendo, pero el trabajo de endocrinólogos, médicos de familia y oftalmólogos ha hecho que en la actualidad el paciente diabético viva muchos años y viendo. Además, en muchos centros se han desarrollado unidades multidisciplinares; por poner un ejemplo, el oftalmólogo y el reumatólogo tratan las uveítis y las enfermedades inmunes y poco a poco vamos tejiendo colaboraciones que facilitan el tratamiento y seguimiento de los pacientes.

¿Qué papel tiene FACME en esa colaboración?

Queremos y estamos en ello. Esperamos realizar reuniones, inicialmente virtuales, con otras sociedades sobre patologías concretas, esperamos durante este año tener dos o tres reuniones que durarán no más de hora y media, que anunciaremos en nuestra página web. Posiblemente, FACME nos ayudará