La Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) ha celebrado en Ávila su VI Jornada de Divulgación "HematoAvanza", un foro de formación y de debate sobre los avances más novedosos en el manejo y tratamiento de las enfermedades hematológicas.

A pesar  de las adecuadas medidas de profilaxis adoptadas por los especialistas, hasta un 30% de los pacientes con COVID graves ingresados en la UCI desarrolla trombosis, siendo el tromboembolismo venoso el más frecuente de todos (en hasta un 60% de los casos).

Seminario-HematoAvanza-Avila

Hematólogos y periodistas debatieron sobre  Hematología

Esta fue una de las ideas motrices que pusieron de manifiesto los expertos en el encuentro, de la SEHH, que sirvió aprendizaje entre hematólogos, periodistas y divulgadores en torno a temas de gran actualidad como la COVID-19, las células CART-T, la terapia líquida, la leucemia y la hemofilia.

Seis destacados hematólogos ofrecieron sus conocimientos a disposición de la ciudadanía con el fin de que toda la innovación “sobre Hematología, que sigue siendo una especialidad muy desconocida”, se traslade a la población general de la mejor forma posible.

Para llevar a cabo la jornada divulgativa, la SEHH contó con el apoyo de AstraZeneca (patrocinador de oro), AbbVie, Gilead y Novartis (patrocinador de plata).

El doctor Antonio Páramo Fernández, de la Clínica Universitaria de Navarra, que intervino de forma telemática puso especial hincapié al señalar que la Covid-19 es una enfermedad pulmonar y sistémica en la que se produce una “tormenta trombótica” perfecta.

Complicaciones

En este sentido, el experto indicó la necesidad de contar con nuevas estrategias para combatir la inmunotrombosis o tromboinflación, “Un nuevo mecanismo implicado en las alteraciones de la coagulopatía que aparecen en la COVID-19”.

Porque, “los eventos trombólicos son frecuentes incluso en presencia de tromboprofilaxis, donde las heparinas de bajo peso molecular protagonizan la estrategia profiláctica de elección en el paciente hospitalizado”.

Páramo Fernández reconoció que la mortalidad de los pacientes COVID-19 con complicaciones trombólicas y cardiovasculares “puede ascender hasta un 14%, multiplicándose por tres la tasa de mortalidad global  de esta enfermedad pandémica”.

El acto inaugural de HematoAvanza lo realizó el gerente del Servicio de Salud de Castilla-León (SACYL), Jesús García-Cruces Méndez, acompañado del jefe de servicio Hematología del Complejo Asistencial de Ávila, Abelardo Bárez García, y Carlos Gerardo Rodrigo, gerente de asistencia sanitaria de Ávila, además del presidente de la SEHH, doctor Ramón García Sanz.

Mesa de presentación de HematoAvanza

La mesa inaugural de la jornada HematoAvanza

El papel del hematólogo

García-Cruces Méndez puso en valor la salud y el prestigio del que goza la Hematología, tanto en su comunidad autónoma como en el resto del país, como lo demuestra la producción científica en torno a dicha especialidad tanto a nivel nacional como internacional.

“Se estima que, a corto plazo, no se prevé déficit de hematólogos", subrayó, al tiempo que recalcó la necesidad de disponer de buenos especialistas que atraigan a los jóvenes médicos a formarse en Hematología.

En una línea similar, el doctor Abelardo Bárez se refirió al papel  del hematólogo, desde el punto de vista clínico, en todo el proceso de la patología hematológica, desde el diagnóstico al tratamiento, encargándose, además, de los servicios de transfusión y hemoderivados en los centros sanitarios, además de los estudios de hemostasia y coagulación, además de ocuparse de los trastornos hemorrágicos y trombóticos.

Ramón García Sanz, presidente de la SEHH, aprovechó el encuentro con periodistas para destacar la importancia de visibilizar el trabajo que llevan a cabo los hematólogos y la Sociedad Científica que preside. “Una especialidad que permite ser punta de lanza para avances en otras especialidades”, recalcó.

La Hematología se encarga del “estudio, diagnóstico y tratamiento” de enfermedades de la sangre y los órganos que participan en su producción, como son la médula ósea, el baso o los ganglios. En “muchos hospitales son los hematólogos los que están llevando a cabo terapias para el tratamiento de úlceras y fístulas”.

Participantes en la inauguración de HematoAvanza

García-Cruces, Bárez García, Gerardo Rodrigo y García Sanz.

Visibilizar la especialidad

El experto recordó que en la parte del laboratorio, estos especialistas se encargan “en gran medida” de la coagulación de la sangre y trombóticos para “garantizar que una persona pueda ir en buenas condiciones a un quirófano”. También lleva a cabo  “el primer análisis” cuando un paciente va al hospital.

Los hematólogos en la COVID-19, según incidió García Sanz, “han tenido que cuidar mucho a sus pacientes”, pues se trata de enfermos “mucho más sensibles”. “Se decía que las personas mayores eran más vulnerables, pero en nuestros pacientes se combinan las dos cosas. A veces son mayores y tienen leucemia”.

Por ello, el 40% de los pacientes con patologías hematológicas y con coronavirus han fallecido. Una cifra que descendió gracias a la vacunación, aunque, “es un proceso en la que muchos de estos pacientes responden mal”, explicó.

La anticoagulación

La anticoagulación de los pacientes “ha salvado muchas vidas”. La Hematología “ha ayudado mucho” en la pandemia, principalmente, “con las complicaciones trombóticas” y con terapias como “la inmunoterapia pasiva o transfusión de anticuerpos de anticuerpos de personas que han tenido la enfermedad a pacientes sin ella”, comentó el presidente de la SEHH, en plena coincidencia con lo que expuso el clínico de la Universidad de Navarra, José Antonio Páramo Fernández.

Desde el punto de vista científico, el doctor García Sanz centró su exposición en las últimas novedades sobre la terapia génica CAR-T (Chimeric Antigen Recetor T-Cell), que supone un cambio revolucionario en el modo de atacar a los linfocitos B y poder así tratar ciertos tipos de cáncer hematológicos como, por ejemplo, leucemias linfoblásticas aguda de células B, y linfoma B difuso de células grandes resistente, en cuyo caso, ha permitido una supervivencia del 40% en los pacientes con linfomas

Uso clínico de las CART-T

El mayor porcentaje de pacientes tratables estaría precisamente en este tipo de cáncer con una incidencia anual en España de los 4.000 casos, según los datos de la SEHH, pese a que, como lamentó el  García Sanz, "en España se carece de registros para saber el número exacto de pacientes afectados y que pueden beneficiarse de este tipo de terapias que, tal y como explicó, "emergen como un tratamiento eficaz y prometedor".

El presidente de la Sociedad en su presentación

El presidente de la SEHH, Ramón García Sanz. en su exposición.

Adelantó con satisfacción que están en marcha casi 600 ensayos clínicos con CART-, 59 de ellos en Europa y 24 en centros del país. Muchos de ellos han sido presentados en el último congreso de la Asociación Americana de Hematología.

“Los estudios en este ámbito se centran actualmente en la búsqueda de estrategias post-infusión para lograr una respuesta mantenida en el tiempo, el manejo de las recaídas, la investigación de nuevas dianas más allá del clásico COVID-19 y el desarrollo de CART-T con nuevas células inmunoefectoras, indicó.

“Hubo pocos trabajos sobre CAR-T alogénicos, donde los linfocitos T proceden de  una persona distinta al paciente, sin embargo, irán aumentado en los próximos años. “Es probable que en el futuro haya bancos de células inmunoefectoras con linfocitos accesibles, del mismo modo que hoy podamos acceder a un órgano para trasplante”, dijo de forma optimista.

María José Calasanz Abinzano

Mª José Calasanz Abinzano, del Cima Lab Diagnostics de Navarra.

“Fármaco vivo”

El presidente de la SEHH censuró que el tratamiento no haya sido reconocido como una terapia celular. “Lo han calificado como un fármaco vivo. Por ello, han tenido que seguir la metodología y requisitos burocráticos de cualquier otro fármaco convencional.

Avanzó que se está advirtiendo a Sanidad sobre la necesidad de incrementar los centros en los que se puede implementar la terapia, al tiempo que favorecer la indicación de la misma.

“Los tramites burocráticos tienen que ser eficientes, de este modo reduciremos muchas muertes”, explicó, al tiempo que se refirió  a la selección y derivación de pacientes bajo criterio clínico. “Es preciso incrementar la coordinación en las Comunidades Autónomas, de este modo se reducirá el coste del tratamiento”, sentenció.

Biopsia líquida

En cuanto a la detección del cáncer hematológico la biopsia líquida podría suponer un cambio de rumbo en la rutina diagnóstica y en la monitorización de los pacientes hematológicos”, según explico la especialista María José Calasanz Abinzano, del CIMA Lab Diagnostics de la Universidad de Navarra.

“Se trata de un biomarcador que puede aislarse de los fluidos corporales, el más utilizado el ADN tumoral circulante, que representa las alteraciones genómicas que podríamos encontrar directamente en el tumor a través de una biopsia  de ganglio, en el caso de los linfomas, o en el aspirado medular, en el caso de las leucemias” añadió.

Esta tecnología  no invasiva “no está implementada en la práctica clínica relacionada con el cáncer hematológico,  a pesar de que cuenta con una investigación muy activa especialmente en linfomas y mieloma múltiple.”