Rafael Ortí, presidente de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH), ha manifestado que la creación de nuevas especialidades MIR contribuiría a la fragmentación y rigidez organizativa del sistema sanitario, lo que dificultaría la respuesta asistencial. Esta sociedad científica considera que, actualmente, no existen evidencias científicas ni consenso médico que avalen la creación de nuevas especialidades MIR, como Urgencias y Emergencias, y Enfermedades Infecciosas, como ha anunciado Salvador Illa, ministro de Sanidad.

Los representantes de los especialistas en Medicina Preventiva y Salud Pública han publicado un comunicado en el que se muestran partidarios del reconocimiento profesional y la ordenación docente de nuevas áreas del conocimiento médico a través de la creación de subespecialidades médicas o áreas de capacitación específicas (ACE).

De esta forma, se unen a otras entidades como la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y la Sociedad Española de Medicina General (SEMG), que apuntan al “modelo formativo de la mayoría de los países de nuestro entorno”. Desde la SEMPSPH se explica que “ampararse en comparaciones con los sistemas sanitarios de otros países europeos no tiene sentido ya que en otros países no existe la especialidad de Medicina Preventiva y Salud Pública.”

Intrusismo profesional

“Crear nuevas especialidades que incluyen la cartera de servicios de otras especialidades ya existentes, en este caso concreto, incluyendo cartera de servicios de Medicina Interna y Medicina Preventiva, pude incurrir en intrusismo profesional.” Insisten en que “no es eficiente ni eficaz, ni para la atención a los pacientes ni en lo referente a la gestión del sistema sanitario.”

Rafael Ortí ha defendido que la vigilancia epidemiológica, la prevención y el control de las infecciones son competencia de la especialidad de Medicina Preventiva y Salud Pública. “Ninguna nueva especialidad puede dedicarse a actividades como la aplicación de medidas preventivas de las infecciones nosocomiales, el estudio de contactos o la vacunación de grupos de riesgo”, ha añadido.