La crisis ha repercutido sobre la Atención Primaria de todas las CCAA, siendo especialmente negativa en Baleares, Madrid y Canarias. Así se recoge en el informe “Repercusiones de la Crisis sobre la Atención Primaria. Evolución en las CCAA”, elaborado por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), en el que se destaca que el gasto dedicado a la AP disminuyó entre 2010 y 2016, tanto en porcentaje sobre el gasto sanitario total como en gasto por habitante y año, con gran variabilidad entre las CCAA, y “probablemente esta desatención presupuestaria esta en el origen de la precaria situación y el descontento vivido en todo el país sobre la Atención Primaria actual”.

En cuanto a las comunidades que aparecen como las que obtienen peores resultados, la FADSP destaca, por orden a Baleares, Madrid y Canarias. Islas Baleares es la comunidad que aparece con peores resultados.  “Como la mayoría, se ha visto perjudicada al disminuir su gasto sanitario total destinado a la AP, situándose en el 12,18 por ciento y en 174,90€ por habitante. También, ha pasado de tener una ratio máxima por profesional en 2010 de 18,41 por ciento a tender a igualarse con el resto de comunidades con una diferencia en 2016 de 6,23 puntos.  Aun así, ha aumentado su número en todas sus ratios por profesional de AP. Esto puede explicar que la preferencia de la población por la Atención Primaria se haya visto afectada y que se crea que ha empeorado (19,60 por ciento). A saber, el porcentaje de más de 1500 TSI (85, 26 por ciento en 2017) como el de más de 2000 TSI (7,46 por ciento) se han vuelto inadmisibles. Lo que es realmente sorprendente, es que al menos un 22,7 por ciento de la población ha percibido alguna vez una cita para más de seis días desde que la solicitó”.

En lo que respecta a Madrid, es la comunidad que menor gasto percibió en AP en 2016 (11,64 por ciento), aunque el mínimo de gasto por habitante aumentara en 25,31€ y el número de procedimientos ascendiera a 39 unidades. Por lo tanto, “continuaría desfinanciada más que el resto del SNS. A su vez, las ratios por profesional se han incrementado, principalmente la situación de enfermería es preocupante (30,31 por ciento más que el promedio) y de población infantil por pediatra (1162), como también se han elevado la cantidad de más de 2000 TSI por profesional en 2017 (7,81 por ciento)”. De esta manera, las urgencias hospitalarias se multiplican, generando una demora en las citas y una reducción del tiempo entre consultas de AP. “Con lo cual, se ha detectado una preferencia de los pacientes por el sector privado (0,42 a 0,61) y una desmejora de la AP (+16,92 por ciento) en los últimos años recogidos”.

En el caso de Canarias, según el informe, sus resultados negativos giran en torno al aumento de la ratio de Medicina de Familia (1463) y de Enfermería (1647) en 2017, y a la vez que Baleares y Madrid, la población prefiere la AP de la Sanidad pública en menor medida (54,5 por ciento), con un incremento hacia el sector privado (de 0,44 en 2010 a 0,76 en 2018). “Ante esta situación, es cierto que los errores percibidos de AP han disminuido en casi cinco puntos, como también se ha elevado el gasto sanitario total en Atención Primaria como el gasto en AP por habitante, disminuyendo sus ratios de pediatría y de auxiliar administrativo, sin embargo, las urgencias se mantienen en valores elevados todavía en 2018 (77,4 por ciento)”.

En general, estudio recoge que existe una gran presión sobre los profesionales de AP. Así, y entre otras cosas, se han detectado elevados porcentajes de profesionales de Medicina de Familia con cupos superiores a 1.500 (41,49 por ciento) e incluso 2.000 personas (2,12 por ciento) “lo que resulta incompatible con el adecuado funcionamiento de la AP”.

La FADSP alerta también de una “errónea política en las convocatorias MIR que ha generado falta de especialistas, que parece estarse corrigiendo en esta última convocatoria pero que no tendrá efectos sobre el sistema hasta dentro de 4 años”.

En resumen el informe destaca “la necesidad de fomentar la Atención Primaria en toda España abasteciéndola de los recursos suficientes tanto económicos como humanos, ampliando, como resultado, el número de especialistas y evidenciando una clara mejora del servicio y de la opinión por parte de sus pacientes”. Esto originaría un efecto rebote que haría que la población de todas las CCAA considerase imprescindible la AP, según señalan.

En opinión de la FADSP “todas las comunidades autónomas, y especialmente las tres que tienen resultados mas deficientes, deberían empezar a tomar medidas al respecto desde nuestro sistema político, como algo básico y esencial, si se quiere recuperar y propulsar una de las joyas de la corona de nuestro país como es la Sanidad pública”.

Entre estas medidas, el informe destaca el incremento del presupuesto para la AP, que estima como “razonable” en torno al 20 por ciento del presupuesto sanitario público; disminuir la presión asistencial, con un incremento de plantillas; garantizar la accesibilidad y la continuidad asistencial logrando que más del 95 por ciento de la demanda se atienda en 48 horas; y mejorar los mecanismos de coordinación entre AP y Atención Especializada, entre otros aspectos.