La menopausia es una etapa en la vida de las mujeres que está asociada a diversos cambios en el organismo. Son varios los estudios que han demostrado que alrededor del 40% de las mujeres que se encuentran en transición a la menopausia se ven afectadas por la depresión. Ahora se ha evidenciado que más de un tercio de los ginecólogos y obstetras no la detectan, lo que implica un infradiagnóstico e infratratamiento de las pacientes.

La mayor parte de los especialistas, el 86%, que participó en esta investigación aseguró que se siente capaz de reconocer esta enfermedad en las mujeres perimenopáusicas. No obstante, solo algo más de la mitad de ellos, el 56%, confía en sus capacidades para tratar a estas pacientes.

Estas han sido algunas de las conclusiones extraídas de un trabajo realizado a partir de 500 encuestas sobre depresión enviadas a obstetras y ginecólogos miembros de la red Collaborative Ambulatory Research Network (CARN). El análisis se realizó sobre las 209 encuestas finalmente remitidas y fue publicado en la revista científica Menopause.

A tenor de los resultados, las investigadoras concluyen que es necesario incrementar el nivel de educación de los especialistas en relación con el manejo de la depresión durante la perimenopausia. De esta manera, consideran que se podría aumentar su detección y tratamiento.

Las ginecólogas, más concienciadas

La realidad que arroja esta investigación es que más de un tercio de los ginecólogos encuestados, el 34%, aseguró que no examinaban a sus pacientes durante esta etapa con la intención de detectar una posible depresión.

La revisión de la clínica habitual que siguen estos médicos también puso de manifiesto que el género de los especialistas es un condicionante en este sentido. No en vano, el 72% de las ginecólogas y obstetras aseguraron realizar exámenes para detectar depresión, frente al 55% de los médicos varones.

Asimismo, los especialistas que habían experimentado esta enfermedad mental o que conocían a alguien que la sufre, que fue el 71%, se mostraban más propensos a someter a sus pacientes a pruebas para identificarla que el resto, el 50%. Finalmente, una mejor y mayor formación sobre la depresión fue determinante en la adecuada detección y tratamiento de los pacientes con depresión, 81% frente a 59%.

Conocimiento de los síntomas

Ante esta situación, Greta B. Raglan, investigadora del estudio insta a que sean las propias mujeres las que se preocupen por conocer los síntomas de la depresión y sus manifestaciones durante la menopausia para que sean capaces de identificarlas.

Raglan, que es profesora de Psiquiatría de la Universidad de Michigan, destacó que la depresión en estas mujeres suele cursar con menos signos de tristeza pero más irritabilidad y cambios de humor frecuentes. Otros síntomas habituales relacionados con la depresión durante la perimenopausia es el bajo interés por actividades que antes eran placenteras, dificultad para conciliar el sueño, sentimientos de culpa o falta de utilidad, incluso, pensamientos de muerte y suicidio.

En resumen, el estudio concluye que una mayor formación de los ginecólogos y obstetras acerca de la depresión en esta etapa de la vida de las mujeres puede contribuir a mejorar la detección y el tratamiento de esta patología en las mujeres durante la perimenopausia.