La desigualdad y el deterioro medioambiental como determinantes de la salud han centrado el contenido del Congreso Virtual de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE). Expertos epidemiólogos/as han profundizado en cuestiones como la relación entre la sostenibilidad y la salud. Igualmente sobre la pobreza energética o el impacto de la alimentación de la sociedad actual en el planeta.

Así han concluido la desigualdad social y el cambio climático son las pandemias de este siglo. Ambos factores marcarán el futuro de la salud mundial. En concreto, los expertos han insistido en que “sin equilibrio, sin salud del planeta y sin respeto medioambiental no habrá salud humana. Se retrocederá si no se gestionan los límites del planeta”.

Algunas ideas a este respecto era el consumir menos productos procesados y apostar por el comercio de cercanía. No obstante, la actual cadena de producción, elaboración y distribución de alimentos dejará, en una media de 30 años, una huella de no retorno en la salud del planeta.

Tampoco se han dejado de lado otros temas como las infecciones de transmisión sexual, el alcohol, el tabaco, los cribados de cáncer, las vacunas o la respuesta de los sistemas de salud ante la crisis.

COVID-19 y desigualdad social

La COVID-19 también ha estado muy presente en este congreso, con siete mesas dedicadas exclusivamente al análisis de la pandemia. La desigualdad social también es un factor clave en esta enfermedad.

Así lo recordaba la presidenta del Comité Organizador del I Congreso Virtual de la SEE, Amaia Bacigalupe. “Las condiciones de vida y trabajo, el lugar en el que habitamos, además de otras cuestiones como el género o el nivel educativo, exponen a las personas a una mayor o menor vulnerabilidad ante la enfermedad”.  En este sentido, se exponía, por ejemplo, que las personas que están en situación de pobreza energética tienen el doble de mala salud percibida y el doble de mala salud mental.