Las dislipemias han aumentado en niños. Están relacionadas con la obesidad y con cifras de colesterol elevadas. Otro aspecto importante que hay que tener en cuenta son los antecedentes familiares.

Se debe considerar hipercolesterolemia cuando los valores plasmáticos de colesterol total (CT) y de colesterol de las lipoproteínas de baja densidad (cLDL) se encuentren por encima del percentil 95 para la edad y el sexo.

Puesto que constituyen un factor de riesgo cardiovascular futuro, deben conocerse las bases de su tratamiento.

Primeros pasos en dislipemias en niños

En la gran mayoría de los pacientes, el primer abordaje consiste en cambios de estilo de vida, con dieta específica y aumento de la actividad física, presentando habitualmente una respuesta favorable.

En este sentido, hay que recordar que la educación del menor, y conocer sus gustos y sus costumbres a la hora de realizar pautas de alimentación es de suma importancia.

La realización de cinco comidas, un desayuno con leche desnatada, fruta, cereales, comida entre horas sanas, como frutas, comidas equilibradas y cenas ligeras son la base del manejo del niño con dislipemia.

Si aun así el menor no reduce sus niveles de colesterol, se debe hacer una dieta más estricta guiada o dirigida por un profesional sanitario.

Educación y apoyo familiar

La familia es una parte importante en este tratamiento, a la hora de elegir conjuntamente qué tipos de alimentos y cuáles son los que debe de consumir, principalmente verduras, frutas, pescado, lácteos desnatados o semidesnatados y una elaboración de los mismos más saludable.

Una correcta educación sanitaria hace que el niño aprenda a comer para el resto de su vida, limitará la comida rápida con grasas saturadas, la ingesta de alimentos y bebidas azucaradas. En esta situación, se recomienda un seguimiento del proceso por parte de un nutricionista o endocrinólogo.

Tratamiento farmacológico

Solo una minoría de niños requiere tratamiento farmacológico. El especialista es el encargado de realizarlo. Debe tener en cuenta una evaluación completa del perfil de riesgo cardiovascular, con la inclusión del paciente y su familia. Sin embargo, la prevención de los factores de riesgo cardiovascular debe ser realizada por todos los miembros del equipo de salud. 

Con la evidencia disponible, se recomienda el uso de estatinas en niños varones a partir de los 10 años y en niñas un año después de la primera menstruación, siempre que continúen con concentraciones elevadas de colesterol a pesar de un tratamiento dietético adecuado. En los estudios realizados con estatinas no se han observado alteraciones en el crecimiento ni en la maduración sexual de los niños. 

Estudio genético

En cuanto al estudio genético, hay que recordar que existe una gran heterogenicidad genética y molecular para la hipercolesterolemia familiar,  con varios loci responsables, siendo  el más frecuente el gen del receptor de LDL (rLDL).

No obstante, hay pocas referencias en la literatura médica sobre estudios genéticos de la HF en edad pediátrica. Hoy en día las estatinas son los fármacos de elección en la HF,  con los que se consiguen unos descensos de la concentración de cLDL entre un 19-41%.

Detección precoz de dislipemias en niños

El diagnóstico precoz es fundamental dado que las personas afectadas presentan una elevada frecuencia de enfermedad cardiovascular precoz y, por tanto, una expectativa de vida acortada. 

El diagnóstico definitivo se establece mediante el estudio genético del rLDL. Actualmente se dispone de un test genético rápido y fiable para el diagnóstico de la HF mediante DNA arrays, que ha demostrado ser una técnica con alta sensibilidad y especificidad para el diagnóstico genético de la HF.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores Hugo Santana Echemendia, Rafaelito Veloz Poche, Ismel Jorge Lleridas Yera, Mario Edwin Sosa Santana, Esmeralda Doyle Martínez Sánchez, Juan Ignacio Pintado, María Zaida Vicente Mateos, Juan Carlos Estenoz Esquivel, María Victoria de la Aja Curbelo, Natalia Sosa Ramos, José María Ramírez de León, Daniel Vargas Rodríguez y Juan Francisco Medina, y Catalina Cárdenes, Juan Ramón Peraita, José Ramón Cortizas, Ricardo Moya O Rodrigo Rodrigues Lucía Marte, del Centro de Salud San Bartolomé.