Los costes derivados del tratamiento hospitalario por causas cardiovasculares, por insuficiencia cardíaca o renal se incrementan cuando, además, el paciente sufre diabetes mellitus tipo 2. Esta situación se produce porque estos casos conllevan una “carga de enfermedad significativa”, lo que provoca un incremento en la utilización de los recursos sanitarios.

A esta conclusión llega un estudio que, publicado en The American Journal of Managed Care, pone de manifiesto que los pacientes con diabetes generan “costos más altos” y con un “impacto significativo” en los sistemas sanitarios cuando son hospitalizados por motivos cardiovasculares o por insuficiencia cardíaca o renal. En general, los pacientes con diabetes y estas comorbilidades tienen costos totales de atención médica más elevados porque necesitan estancias hospitalarias más prolongadas, así como visitas ambulatorias y a los servicios de emergencia más frecuentes.

Los autores de esta investigación constatan que, entre los pacientes con diabetes mellitus, este tipo de problemas concurrentes “presentan una carga significativa de enfermedad que conduce a una mala calidad de vida”. Por ello, animan a que la información arrojada por el estudio “se puede utilizar para orientar las estrategias de manejo de la enfermedad y las intervenciones destinadas a reducir las hospitalizaciones y los costos de atención médica relacionados con la comorbilidad, proporcionando así una mejor calidad de vida a estos pacientes”.

Resultados del estudio

De la magnitud de la cuestión da cuenta que en 2017, y sólo en EEUU, a 24,7 millones de personas se les diagnosticó diabetes, con un 90-95% de casos de tipo 2. Además de una mayor morbilidad y mortalidad, esta enfermedad se asocia con costos directos de atención médica de 237.000 millones de dólares en EEUU, el 29,4% de los cuales se deben a hospitalizaciones. De hecho, de los 162 millones de días de hospitalización que se registraron en 2017 en este país, 22,6 millones podrían atribuirse a la diabetes, cuya prevalencia y carga económica sigue aumentando.

En este estudio de cohorte retrospectivo los pacientes se dividieron en cohortes, incluyéndose 221.229 en el grupo con problemas cardiovasculares, 68.126 en el de insuficiencia cardíaca y 120.105 en el de insuficiencia renal. Los autores resaltan que su trabajo contribuye a examinar “la evidencia del mundo real para pacientes con diabetes tipo 2 con respecto a las condiciones comórbidas que resultan en un aumento de la utilización de recursos sanitarios y los costos posteriores”.

“Descubrimos que, después de ajustar por covariables, las cohortes con hospitalizaciones relacionadas con comorbilidad tuvieron aproximadamente de 6 a 10 veces más hospitalizaciones, 1,7 veces más visitas ambulatorias y de 6 a 9 veces más visitas a los servicios de urgencia”. En total, “los costos totales de atención médica fueron de 4 a 5 veces más altos en pacientes con hospitalizaciones relacionadas con comorbilidad”.

Alta carga de comorbilidad en pacientes con diabetes tipo 2

El estudio, de esta manera, refleja en cifras la evidencia de que “los pacientes con diabetes tipo 2 tienen una alta carga de comorbilidad y tienen un mayor riesgo de hospitalización y muerte”. En este sentido, se recuerda que otros trabajos ya han puesto de manifiesto que los pacientes con diabetes comórbida e insuficiencia cardíaca tienen costos totales promedio anuales más altos (32.676 dólares) en comparación con los pacientes con diabetes y sin insuficiencia cardíaca (10.566 dólares), así como una mayor duración promedio de las estancias hospitalarias (26,6 días frente a 9,9 días).

“La existencia de múltiples comorbilidades presenta grandes desafíos para los médicos que tratan a pacientes con diabetes”, especialmente cuando las necesidades de detección y tratamiento “pueden exceder con creces el tiempo limitado disponible durante una visita típica al consultorio”, subraya el estudio. Y es que las comorbilidades también pueden obstaculizar directa o indirectamente el autocuidado cuando afectan a la capacidad funcional y/o la salud mental del paciente, lo que deriva en una menor calidad de vida y resultados de salud menos deseables.

Paralelamente, se pone el acento en que, dada la carga de estas comorbilidades y su naturaleza concordante, “existen oportunidades para priorizar el manejo conjunto de estas condiciones y mejorar los resultados de salud” en pacientes con diabetes. Prueba de ello es que se han propuesto marcos para identificar puntos de intervención y mejorar la atención de pacientes con múltiples enfermedades crónicas, específicamente para aquellos con diabetes concurrente y comorbilidades.

Los autores apuntan que una forma de abordar el desafío de la multimorbilidad en los pacientes con diabetes es mediante el seguimiento y las intervenciones tempranas para lograr el control glucémico y tratar las enfermedades comórbidas. “Esto puede ser eficaz para reducir la morbilidad, la mortalidad y la utilización de recursos de atención médica”, concluyen.