La dieta durante el embarazo influye en la salud física y mental de los niños. La baja adherencia prenatal materna a un patrón dietético saludable se ha relacionado negativamente con los síntomas de ansiedad y depresión en los menores. Así lo ha indicado una investigación impulsada por varias universidades francesas. Las principales conclusiones se han recogido en el artículo Prenatal Diet and Children’s Trajectories of Anxiety and Depression Symptoms from 3 to 8 Years: The EDEN Mother-Child Cohort, publicado en The Journal of Nutrition. La autora principal de este artículo ha sido Ophélie A Collet, de la Universidad de Burdeos (Francia).

Dieta en el embarazo y salud mental de los niños

El objetivo del estudio ha sido examinar la relación entre los patrones dietéticos prenatales maternos y los síntomas de ansiedad y depresión de los hijos de 3 a 8 años. Para ello, se han analizado datos de 1.242 niños inscritos en la cohorte de nacimiento francesa EDEN.

Los patrones dietéticos maternos del tercer trimestre se dividieron en ‘saludables’ y ‘occidentales’. Ambos patrones se evaluaron mediante un sistema cualitativo validado. El primer tipo de dieta tiene un alto consumo de frutas, verduras, pescado y cereales integrales. Las dietas ‘occidentales’ se caracterizan por un alto consumo de alimentos procesados o bocadillos.

Los síntomas de ansiedad y depresión de los niños se evaluaron por los criterios de las madres mediante el Cuestionario de Fortalezas y Dificultades a las edades de 3, 5 y 8 años. Así, estos síntomas han sido los miedos, las preocupaciones, el nerviosismo y los síntomas somáticos, entre otros.

Patrones dietéticos maternos

Los autores han empleado regresiones logísticas para analizar las asociaciones entre los patrones dietéticos maternos y las trayectorias de los síntomas de ansiedad y depresión de los niños. Los autores han identificado que “la baja adherencia materna al patrón de dieta saludable en el tercer trimestre se asoció significativamente con trayectorias de síntomas de ansiedad y depresión de los niños moderadamente altas de 3 a 8 años”. El patrón dietético materno occidental no se asoció significativamente con las trayectorias de los síntomas de ansiedad y depresión.

Estrategias de prevención durante el embarazo

Como se ha dicho, la dieta materna es “un factor clave en el estilo de vida”. Por ello, los investigadores de las universidades francesas han apuntado la necesidad de hacer más estudios. La idea es conocer mejor su asociación con los síntomas posteriores de ansiedad y depresión en la descendencia. Con este conocimiento se podría realizar posteriormente las estrategias de prevención centradas en el embarazo.