Científicos del Centro Médico Bautista Wake Forest (EEUU) han demostrado que seguir la dieta mediterránea incrementa el número de bacterias beneficiosas que viven en el intestino hasta en un 7 por ciento, en comparación con solo el 0,5 por ciento de una dieta más centrada en la carne.

El estudio, que se ha publicado en la edición ‘online’ de la revista “Frontiers in Nutrition”, ha diseñado un modelo para imitar las dietas mediterránea y occidental para controlarlas y analizarlas durante un período de tiempo.

En el estudio preclínico, los modelos experimentales se asignaron al azar a grupos de dieta occidental o mediterránea, ambas con la misma cantidad de calorías, y se estudiaron durante 30 meses. La dieta occidental consistía de manteca de cerdo, sebo de carne, mantequilla, huevos, jarabe de maíz alto en fructosa y sacarosa, mientras que la dieta mediterránea consistía en aceite de pescado, aceite de oliva, harina de pescado, mantequilla, huevos, harina de garbanzos y trigo negro, zumo de vegetales, puré de frutas y sacarosa.

Al final de los 30 meses, el equipo de investigadores analizó el microbioma intestinal, las bacterias ‘buenas’ y ‘malas’ que viven en el tracto gastrointestinal, en ambos grupos de dieta a través de muestras fecales.

Descubrieron que la diversidad de bacterias intestinales en el grupo de dieta mediterránea era significativamente más alta que en el grupo que comía la dieta occidental. Además, las bacterias beneficiosas principalmente Lactobacillus, aumentaron significativamente en el grupo de dieta mediterránea.