En el marco del XXIV Simposio de Revisiones en Cáncer, organizadas por la Universidad Francisco de Vitoria, se desarrolló una sesión educacional sobre la eficacia de la inmunoterapia. En la misma los expertos destacaron que las prometedoras esperanzas que había despertado inicialmente el empleo de la inmunoterapia en pacientes oncológicos han sido superadas por la realidad. Especialmente ahora que se cuenta ya con evidencias firmes sobre su seguridad y eficacia a largo plazo.

La inmunoterapia es un tipo de tratamiento para el cáncer que estimula las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer. Para ello utiliza sustancias producidas por el cuerpo o fabricadas en un laboratorio para mejorar o restaurar la función del sistema inmunitario. Actualmente, varios ensayos clínicos demuestran la eficacia de la inmunoterapia  en el tratamiento de distintos tipos de cáncer como el melanoma, el carcinoma de células renales o el cáncer de pulmón.

Eficacia de la inmunoterapia

“La incorporación de la inmunoterapia como tratamiento del cáncer ha supuesto un punto de inflexión indiscutible. Ha permitido tasas de supervivencia y control de la enfermedad inimaginables hace 10 años”. Así comenzó su intervención Almudena García Castaño, del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander. En este sentido, sobre la eficacia de la inmunoterapia, añadió que “el doble bloqueo de los puntos de control inmune PD-1 y CTLA-4 con nivolumab e ipilimumab se han empleado en el tratamiento del melanoma, carcinoma de células renales y cáncer de pulmón no microcítico. Todo ello con eficacia demostrada en los diferentes ensayos clínicos”.

A esta idea se sumaba Javier de Castro Carpeño, del Hospital Universitario La Paz de Madrid. “La inmunoterapia ha supuesto un gran avance en el tratamiento del cáncer de pulmón no microcítico (CPNM) avanzado en ausencia de mutaciones ‘driver’ del tipo EGFR o ALK. La introducción de los anticuerpos inhibidores de los puntos de control inmunológico, como los que actúan en el eje PD1/PD-L1 han demostrado en diversos estudios un beneficio significativo. Tanto en respuesta antitumoral y supervivencia con respecto a la quimioterapia convencional. Además, tanto en el tratamiento de segunda línea como de primera línea”. Por último, los expertos también señalaron como los “hitos más importantes” los beneficios de la inmunoterapia en carcinoma urotelial avanzado y en cáncer de vejiga.