Medir y reconocer el valor de la innovación, proteger la propiedad industrial y potenciar la I+D, esas son las tres ideas clave que expone la  Federación Europea de la Industria Farmacéutica (EFPIA) en un manifiesto que ha hecho público con la intención de lograr un futuro más saludable. Todo ello centrándose en tres objetivos: “Salud para todos”, “Excelencia europea” y “Juntos somos más fuertes”.

El mismo surge ante la necesidad destacar las prioridades del sector cuando faltan poco más de siete meses para los próximos comicios europeos. En cuanto a las ideas más destacadas, la industria farmacéutica considera que ha llegado el momento de impulsar la evolución hacia sistemas sanitarios centrados en el paciente y en los resultados, de modo que permitan a los gobiernos reconocer y premiar la innovación basándose en el valor (clínico, económico y social) que aporta a los pacientes y la sociedad.

Asimismo, EFPIA aboga por mejorar el acceso de los pacientes a la innovación configurando un futuro sistema de evaluación clínica europeo que acelere el proceso a través de la armonización de los requerimientos de datos clínicos y la eliminación de la duplicidad en evaluaciones, así como reconocer el doble papel de la prevención y la innovación para abordar las amenazas urgentes en salud pública, fomentando una coalición para reforzar la cobertura de la vacunación.

La Unión Europa como líder de la I+D

Más allá de estos objetivos, la otra meta de este manifiesto es situar a la Unión Europea como líder mundial en I+D biomédica.  A este respecto recuerdan que Europa constituye el segundo mayor mercado farmacéutico a escala global, contabilizando el 22 por ciento de todas las ventas de medicamentos, aunque “las inversiones industriales y en I+D se están desviando de Europa a otros lugares más atractivos”.

Es por ello que os firmantes del Manifiesto apuestan por “mantener a Europa en la vanguardia de la innovación médica”, un ámbito, el de la I+D, en el que el sector emplea a 115.000 personas (de una plantilla total de 750.000). Para ello es necesario “mejorar la posición de Europa en la rapidez de la tramitación de terapias innovadoras que cubran necesidades de salud no cubiertas”, garantizando que la Agencia Europea de Medicamentos tenga la flexibilidad y los recursos necesarios para continuar a la vanguardia de la excelencia regulatoria mundial.

Por último, desde la EFPIA se considera que ha llegado el momento de “avanzar en una agenda europea inteligente para promover la inversión y utilizar activamente la política comercial de Europa para fomentar los marcos regulatorio y de protección industrial europeos”, así como su enfoque hacia la resistencia antimicrobiana.