Desde el 2009 la tasa de fertilidad en las jóvenes adolescentes ha aumentado de 69.2 a 77 en la última encuesta de la Consejo Nacional de Población de 2014, se estima que por cada tres adolescentes, una comienza su vida sexual entre los 15 y 16 años y de estas el 45 por ciento no utilizó ningún método anticonceptivo en su primera relación sexual.

De las adolescentes embarazadas la tasa en el medio urbano cambia a 99.6 por cada 100.000 y de las adolescentes de habla indígena sube a 102.7 y las causas más comunes según la ENADID del mismo año se encuentran la nula o baja escolaridad y la poca información y práctica anticonceptiva, entre otras.

Al identificar la desinformación como una de las causas de la alta prevalencia en el embarazo adolescente los representantes del Consejo Nacional de Población, el Colegio Mexicano de Ginecología y Obtetricia y la Federación Mexicana de Colegios de Ginecología y Obstetricia se ha determinado como un problema de Salud Pública.

Gracias a la encuesta conocida como TANCO (Think About Needs in Contraception), realizada a 8.875 mujeres, 879 médicos ginecólogos y obstetras en 14 países, entre ellos México, se han logrado determinar causas más específicas en cuestión de información y consejería para las pacientes, mismas que podrán desmentir ciertos mitos respecto a la atención médica en el marco conmemorativo del Día Mundial para la Prevención del Embarazo Adolescente.

Los resultados mexicanos fueron basados en 1.235 mujeres encuestadas de las cuales el 47 por ciento entre 18 y 29 años, 35 por ciento en edad de 30 a 39 y 18 por ciento de ellas entre los 40 y 49 años, además de 50 ginecólogos de los cuales el 56 por ciento trabaja en sector público y el 44 por ciento en público y privado.

Se demostró que el 13 por ciento de las mujeres encuestadas utilizan píldoras combinadas, el 11 por ciento algún método reversible de larga duración y el 11 por ciento el DIU de cobre, determinando que las características que buscan es la alta confiabilidad, el bajo riesgo de trombosis, protección de enfermedades e infecciones de transmisión sexual, que no necesite una toma continua y se adapte al estilo de vida actual.

Se confirmó que el 84 por ciento de las mujeres están interesadas en recibir más información por parte de los médicos de manera regular y con mayor profundidad en el tema de anticoncepción en contraste con la expectativa de los médicos que se establece en un 66 por ciento.

Otro de los puntos que destacan en TANCO se encuentra en la percepción del médico en que las mujeres consideren utilizar un método de larga duración pues mientras el 18 por ciento no lo consideran una opción, el 82 por ciento lo considera o consideraría si tuviera más información al respecto, mientras que los médicos estiman que el 64 por ciento lo consideraría.

Las mujeres encuestadas que utilizan métodos de larga duración como el SIU, respondieron estar satisfechas en un 70 por ciento, mientras el 56 por ciento se siente altamente satisfechas tomando anticonceptivos orales aunque el 62 por ciento de ellas haya admitido olvidar su toma.

Es importante que el médico tome un rol más activo en el tema de la orientación y consejería en materia de anticonceptivos, pues el 40% de las mujeres no consulta por más de un año a su médico ginecólogo u obstetra por motivos de anticoncepción, detalló la doctora Erika Torres, médico ginecólogo y gerente médico de Innovative Women’s Health de Bayer.

La doctora Josefina Lira Plascencia, vicepresidenta del COMEGO, declaró que no hay edad mínima para utilizar los métodos anticonceptivos de larga duración pues las jóvenes pueden tener acceso a ellos desde su primera menstruación y de manera gratuita en el sector salud.