El 19 de mayo es el Día Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), una enfermedad crónica mediada inmunológicamente que se manifiesta de dos formas principales: la Enfermedad de Crohn (EC) y la Colitis Ulcerosa (CU). El 40% de las personas con alguna de estas condiciones puede tardar más de un año en ser diagnosticadas, mientras que el 17% puede tardar más de 5 años.

Las complicaciones van desde una diarrea crónica, dolor abdominal, pérdida de peso, fiebre, sangrado en las heces, entre otros síntomas, comentó la doctora Itzel Romo de Takeda México en conferencia virtual desde la Ciudad de México, quien también señala que el origen de esta enfermedad es multifactorial, ya que intervienen componentes genéticos, ambientales, así como alteraciones (disbiosis) de las bacterias luminales (microbiota) y el aumento de la permeabilidad intestinal, que alteran la inmunidad intestinal, lo que lleva al daño característico de la enfermedad.

En México, como en el mundo, afecta a hombres y mujeres económicamente activos, quienes pueden desarrollar depresión, dolor, fatiga y burlas por la necesidad constante de ir al baño, lo que les impide realizar sus actividades habituales en el trabajo o a nivel social. Especialistas mexicanos, a través de estudios, han revelado que alrededor de 40 mil pacientes sufren de Enfermedad Inflamatoria Intestinal y se espera que esta condición sea un problema de salud que aumentará en los siguientes 15 años.

Para un correcto diagnóstico es importante que el médico realice una historia clínica minuciosa y, de considerar necesario, solicitar exámenes que incluyen análisis de sangre, muestras de heces, o procedimientos para ver el estado del colon.

Actualmente, no hay cura para esta enfermedad, lo que la convierte en una enfermedad crónica, para la cual existen múltiples tratamientos que van desde supositorios, enemas y medicamentos orales para las manifestaciones leves y en los casos moderados se utilizan medicamentos especializados como son la terapia biológica que reduce la frecuencia de complicaciones y la tasa de hospitalizaciones, mejorando la calidad de vida del paciente.

“Muchas veces los síntomas pueden confundirse con infecciones estomacales o síndrome del intestino irritable. Si el médico de primer contacto identifica los datos de alarma y refiere oportunamente a un médico especialista se establecerá un diagnóstico y tratamiento oportuno, evitando complicaciones, y teniendo un control de la enfermedad para que el paciente lleve su vida de la mejor manera”, concluyó la experta.

El Día Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal es un momento para concientizar a los pacientes, familiares y amigos sobre esta condición, para ser empáticos con las personas que sufren de esta enfermedad, haciendo visible lo invisible y para continuar con investigaciones y foros científicos que aborden temas relacionados con la enfermedad y la vanguardia en el tratamiento en beneficio de los pacientes.