La industria farmacéutica ha hecho una apuesta por la creación de nuevos tratamientos para la  esclerosis múltiple, una enfermedad que  afecta a 47.000 personas en España y  de la que cada año se diagnostican 1.800 nuevos casos, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN).  Sin embargo, lo más preocupante de estas cifras es que tanto la incidencia como la prevalencia de la esclerosis múltiple han aumentado, hasta el punto de que en las últimas dos décadas, el número de pacientes con esclerosis múltiple se ha duplicado.

Ese es uno de los mensajes sobre el que se quiere hacer reflexionar por el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple, que se celebra el último miércoles del mes de mayo. Así, se ha querido hacer hincapié en que los posibles motivos de este aumento, por una parte, son los mejores diagnósticos que suponen  un menor tiempo para llegar al mismo. Pero no solo se detectan más casos, sino que también aumentan los mismos debido a factores ambientales que, aunque aún no se han podido determinar con exactitud, apuntan a jugar un papel en la aparición y/o evolución de esta enfermedad, como por ejemplo el tabaquismo, el déficit de vitamina D, la escasa exposición a la luz solar y el cambio de dieta, entre otros.

Además, el 70 por ciento de los nuevos casos de esclerosis múltiple que se detectan cada año corresponden a personas de entre 20 y 40 años  y en un 85 por ciento de los casos, lo más frecuente es que la enfermedad se presente en brotes, es decir, la aparición brusca de nuevos síntomas neurológicos. No obstante, con el paso de los años, hasta un 40 por ciento de los pacientes pueden pasar a tener un curso progresivo.

Nuevos tratamientos

Más allá del perfil de los pacientes, la otra gran novedad es la aparición en escena de nuevos fármacos, que permiten no solo segundas oportunidades en caso de fracaso, sino también personalizar los tratamientos según el estilo de vida de cada persona. De hecho, esta oferta terapéutica va a aumentar con la llegada a España de dos nuevos fármacos en los próximos meses. Se trata de un fármaco que ha demostrado eficacia en pacientes con formas recurrentes de esclerosis múltiple y otro –algo que hasta la fecha no se disponía – para el tratamiento de formas progresivas.

“Gracias a la aparición de fármacos efectivos, en los últimos 18 años,  muchos de los pacientes pueden seguir trabajando y disfrutando de una buena calidad de vida”, expone Ester Moral Torres, Coordinadora del Grupo de Estudio de Enfermedades Desmielinizantes de la Sociedad Española de Neurología. Pese a ello, la experta matiza que “Aunque se ha avanzado mucho, hay que tener en cuenta que siguen existiendo un número importante de pacientes con formas agresivas, que la enfermedad les limitará su calidad de vida, y pacientes que ya presentan discapacidad adquirida, para la que aún no hay tratamientos que nos permitan revertirla. Por esa razón, la esclerosis múltiple sigue siendo una enfermedad  por la que hay que seguir trabajando para conseguir nuevos tratamientos”.