La esperanza de vida del médico en España es de 81 años, y el de la médica, de 83. Estas cifras están uno y dos años, respectivamente, por encima de la media general. Es uno de los datos destacados del ‘Estudio de Mortalidad en la Profesión Médica’, presentado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM). El informe se ha realizado con la información del registro de los colegios de médicos, del propio Consejo y del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Así, el estudio analiza los datos de los 9.184 médicos de España en el periodo 2005-2014.

Han participado en la presentación del informe Serafín Romero, presidente del CGCOM; Juan Manuel Garrote, coordinador y director del informe, y Margarita García Ferruelo, subdirectora general del Instituto Nacional de Estadística (INE). Además, han intervenido las vocales del CGCOM y coautoras del informe Sonsoles de Castro y María Irigoyen.

Las mismas causas

Los tumores, las enfermedades cardiovasculares y las respiratorias son las principales causas de fallecimiento entre la población médica, en el mismo orden que en el resto de los ciudadanos. Respecto a las causas externas de mortalidad, Sonsoles de Castro ha comentado que “son aquellas causadas por un accidente de tráfico, suicidio u otra muerte violenta”. Al año se producen unas 14.000 muertes anuales por causas externas. Cuando se produce un fallecimiento que obedezca o haya sospecha de alguno de estos motivos, “es preceptiva la intervención judicial y la práctica de una autopsia para determinar la causa y las circunstancias del fallecimiento”, ha explicado la vocal nacional de Administraciones Públicas del CGCOM, que es también médico forense y coautora del informe.

Entre las mujeres de la población general se produce un porcentaje del 5,8% de fallecimientos por causas externas, mientras que en mujeres médicas es del 8,1%. En el hombre, la muerte por causas externas supone un 4,4% de la población general, y en los médicos varones es del 3,4%.

Sonsoles de Castro ha destacado que el suicidio es el principal motivo externo de fallecimiento tanto en la población general como en el colectivo médico, y los accidentes de tráfico, la segunda. El porcentaje de suicidios es superior en la población médica, con un promedio de un 1,3% respecto a la población general, con una media del 0,8 %. Durante los diez años estudiados se ha observado cierta estabilidad en la población general, mientras que el porcentaje de los médicos ha aumentado del 0,47 % del año 2007 hasta casi el 2% del año 2013.

María Irigoyen, vocal del CGCOM y coautora del estudio, se ha referido a “la multitud de variables” que pueden influir en el suicidio de un médico, entre los que ha destacado la precariedad laboral o la presión asistencial. Sonsoles de Castro, por su parte, ha señalado que la mayoría de los médicos que se quitan la vida “no pasan por el médico de Atención Primaria”.

“El médico es un mal paciente”

Serafín Romero ha relacionado la información recogida en este informe con el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (Paime), que facilita a los facultativos el acceso a una atención sanitaria de calidad y especializada en caso de enfermedades relacionadas con trastornos psíquicos y/o conductas adictivas que puedan interferir en su práctica profesional. “Los estudios indican que el médico es muy mal paciente, somos los que menos vamos a los programas de riesgo laborales y nos automedicamos porque tenemos acceso a los fármacos. Posiblemente, tenemos que analizar si el médico está llegando más tarde al diagnóstico, por ejemplo, al de cáncer. El médico está siempre más expuesto, por ejemplo, a las enfermedades infecciosas… De entrada, el médico tiene que adoptar el chip de paciente, sigue siendo complicado tratar a un médico-paciente”, ha dicho el presidente del CGCOM.

Por su lado, tras la lectura de los principales resultados del ‘Estudio de Mortalidad en la Profesión Médica’, Juan Manuel Garrote, coordinador y director del informe, ha reconocido su sorpresa por algunos datos que proporciona este trabajo: “Parece que los médicos estamos más protegidos de sufrir accidentes cardiovasculares, pero tenemos más infartos de miocardio. Y estamos más protegidos de las enfermedades respiratorias, pero sufrimos más cáncer de pulmón”. También se ha mostrado sorprendido por las dos principales causas de fallecimiento externas, el suicidio y los accidentes de tráfico. “Posiblemente tengamos que modificar nuestro estilo de vida en algún aspecto. La profesión médica ha cambiado enormemente. Estamos hablando de médicos de 80 años que no tienen nada que ver con los actuales. El médico que ahora tiene 90 años atendía a muchísimos menos pacientes, y tal vez el estrés funciona como factor de riesgo”.