“La pandemia de Covid-19 ha dado un impulso imparable a la salud digital como herramienta para potenciar la Medicina Personalizada de Precisión”. Así lo ponía de manifiesto Federico de Montalvo Jääskeläinen, miembro del Comité Internacional de Bioética (IBC) de la UNESCO. En concreto, lo hacía durante la mesa redonda “Transformación digital del Sistema Sanitario para la incorporación de la Medicina Personalizada de Precisión. Gobernanza, ética y regulación”, patrocinada por la Fundación Instituto Roche y celebrada en el XXVII Congreso Nacional de Derecho Sanitario.

Según el experto el riesgo es que “bajo el paraguas de la transformación digital puedan encontrar un camino aplicaciones o tecnologías que realmente no benefician la salud o incluso la perjudican”.  Por ejemplo, que confundamos servicios de salud con servicios de e-commerce o de e-health. “Ahí es donde la ética aplicada y la bioética tienen gran protagonismo velando por poner en el centro a las personas”, afirmaba.

Asimismo, Montalvo Jääskeläinen no olvidaba que “en todo este nuevo entorno, debemos conservar los aspectos humanos de la relación médico-paciente. No solo por razones éticas, sino también clínicas”.

Necesidades regulatorias de la transformación digital      

Luis Calvo Sánchez, miembro de la Asociación Española de Derecho Sanitario (AEDS), abordaba las necesidades regulatorias de la transformación digital. Según Calvo, el elemento prioritario es la elaboración de una Estrategia de Salud Digital del SNS. Esta debe estar encauzada preferentemente a través del acuerdo del Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas en el Consejo Interterritorial del SNS. La misma tiene que ser “previa  a los desarrollos normativos que fueran precisos». Todo con previsión de una financiación sostenida y, «por tanto, más allá de una dotación presupuestaria anual”.

En esta línea, Julio Sánchez Fierro, vocal de la AEDS, añadía que “hace falta un programa presupuestario plurianual, porque las inversiones en infraestructura requieren un esfuerzo sostenido en el tiempo, y también una formación de cuantos agentes intervienen en este sistema. Por último,  ha puntualizado Sánchez Fierro, hace falta establecer unas prioridades en cuanto a las materias en conjunto de datos a efectos de integrarse a este sistema, en base a criterios comunes y homogéneos.