La conectividad en un área del cerebro que regula la emoción podría alterarse en los niños expuestos a opioides mientras están en el útero, según un nuevo estudio que se presenta en la reunión anual de la Sociedad de Radiología de Norteamérica (RSNA).

Los opioides pueden tener un efecto devastador en la salud materna, fetal e infantil. Los niños que han estado expuestos en el útero pueden sufrir el síndrome de abstinencia neonatal (NAS). Se cree que la exposición a los opiáceos en el útero tiene consecuencias duraderas en el desarrollo y el comportamiento del cerebro.

Por ello, un equipo de obstetras, neonatólogos, psicólogos y radiólogos colaboraron para estudiar el cerebro de 16 recién nacidos usando resonancia magnética funcional (IRMf), que permite a los investigadores medir la actividad cerebral al detectar cambios en el flujo sanguíneo. Con la IRMf, se puede observar la conectividad entre las regiones neuronales mientras el cerebro está en reposo.

Para determinar la participación de la amígdala en las redes de estado en reposo, el equipo creó mapas cerebrales y aplicó regiones de interés para la amígdala izquierda y derecha. “Nuestros primeros resultados muestran diferencias significativas en la manera en que la amígdala se conecta a las diferentes regiones del cerebro entre los niños expuestos a los opioides y los que no”, explica el autor principal del estudio, Rupa Radhakrishnan, de la Universidad de Indiana (Estados Unidos).