Una sencilla intervención quirúrgica salva a los pacientes con arritmia cardíaca de accidentes cerebrovasculares a menudo mortales, según un amplio estudio internacional dirigido por la Universidad McMaster y publicado en ‘The New England Journal of Medicine’ y presentado este jueves en el congreso del American College of Cardiology.

Los investigadores descubrieron que la extirpación del apéndice auricular izquierdo reduce el riesgo de accidentes cerebrovasculares en más de un tercio en los pacientes con fibrilación auricular.

"Si una persona padece fibrilación auricular y se somete a una operación de corazón, el cirujano debería extirparle la orejuela auricular izquierda, ya que es un lugar donde se forman coágulos. Nuestro ensayo ha demostrado que esto es seguro y eficaz para la prevención de los accidentes cerebrovasculares –explica Richard Whitlock, primer autor del estudio–. Esto va a tener un impacto positivo en decenas de miles de pacientes en todo el mundo".

Cirugía cardíaca y fibrilación auricular

En el estudio se analizó a 4.811 personas de 27 países que viven con fibrilación auricular y toman anticoagulantes. Se seleccionaron aleatoriamente pacientes con consentimiento para someterse a una operación de bypass cardiopulmonar para la cirugía adicional de oclusión de la oreja izquierda; sus resultados se compararon con los de quienes sólo tomaban medicamentos. A todos ellos se les hizo un seguimiento durante una media de cuatro años.

La fibrilación auricular es frecuente en las personas mayores y es responsable de alrededor del 25% de los accidentes cerebrovasculares isquémicos, que se producen cuando los coágulos de sangre bloquean las arterias que irrigan partes del cerebro. La edad media de los pacientes del estudio era de 71 años.

"En el pasado todo lo que teníamos eran medicamentos. Ahora podemos tratar la fibrilación auricular tanto con medicamentos como con cirugía para garantizar un resultado mucho mejor", resalta Whitlock.

Whitlock explica que el apéndice auricular izquierdo es un resto de la formación del corazón de una persona como embrión y tiene poca función más adelante. "Se trata de un procedimiento barato que es seguro, sin efectos adversos a largo plazo, y el impacto es a largo plazo", asegura.