Para la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) el cambio de Gobierno abre “nuevas expectativas” pero advierten de que “hay que ser conscientes” de que todos los problemas “no podrán abordarse a la vez ni todos tienen soluciones fáciles desde España, porque provienen de tendencias internacionales presentes en todos los sistemas sanitarios”.

Es por ello que desde FADSP se ha querido señalar cuáles son, en su opinión, los problemas más acuciantes del SNS a los que debería dar prioridad el Gobierno. Así, han fijado entre las mismas unas listas de espera “cada vez más grandes”, el crecimiento “desproporcionado e irracional del gasto farmacéutico”, la pérdida del carácter universal de la asistencia o el “incremento” de las desigualdades entre comunidades autónomas.

Si bien estos serían los tres problemas más urgentes, y en los que el Ministerio de Sanidad tendría más potestad, no olvidan que hay otras cuestiones que también necesitan la atención de la Administración central. Estas serían algunas como la  pérdida del carácter universal y accesible del sistema asistencial; la marginación de la Atención Primaria y  el aumento del consumismo sanitario.

Asimismo, consideran prioritario abordar la “persistencia” de las privatizaciones; la “penetración” en el sistema por parte de ‘lobbys’; la doble dedicación de parte del personal facultativo; el uso “intensivo e irracional” de los recursos tecnológicos; la “pérdida de calidad asistencial y desmotivación del personal sanitario”; y, por último, la “ausencia real de participación social en la planificación y control del sistema”.

Necesidad de profundidad

Respecto a los problemas más acuciantes, desde FADSP achacan el crecimiento “desproporcionado e irracional” del gasto farmacéutico, especialmente el hospitalario, que “utiliza fármacos cada vez más costosos y que apenas aportan alguna mejora sobre los existentes”.

Sobre el aumento de las listas de espera, opinan que su crecimiento favorece la contratación de seguros privados y facilita que muchos enfermos recurran a la sanidad privada, “cuyo gasto alcanza ya el 30 por ciento del gasto total”, aseguran.

Por último, sobre el “incremento” de las desigualdades sanitarias entre comunidades autónomas, FADSP aporta  que están asociadas al modelo de financiación, a la “privatización y fraccionamiento” del sistema, a la “inexistencia” de un Plan Integrado de Salud y, en última instancia, a la “inoperancia e irrelevancia” del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), que “debería coordinar todos los servicios de salud autonómicos”.