Es evidente que uno de los principales problemas a la hora de tratar correctamente a un paciente con HTA es el incumplimiento terapéutico. Algunas fuentes cifran que un 50% de los pacientes hipertensos no están bien controlados y una de las principales causas es el incumplimiento y la falta de adherencia al tratamiento. Este incumplimiento terapéutico tiene como causas principales que el paciente no entiende su patología, no la ve grave y opina que por un día de no tomar la medicación no ocurre nada, ya que la hipertensión es una enfermedad crónica asintomática y este hecho hace que el paciente no tome conciencia real de su enfermedad.

También hay que tener en cuenta otros factores atribuibles al médico, como el hecho de establecer tratamiento con demasiadas tomas y diferentes medicamentos a diferentes horas, lo cual complica la correcta cumplimentación. A esto hay que añadir la falta de tiempo en las consultas para explicar correctamente este tipo de cosas es un factor importante en el incumplimiento terapéutico.

La observancia o cumplimiento del tratamiento se define como la medida en que el paciente asume las normas o consejos dados por el personal sanitario, tanto desde el punto de vista de hábitos o estilos de vida recomendados, como del propio tratamiento farmacológico prescrito. Medir el cumplimiento es difícil por la gran cantidad de factores implicados. Habitualmente se utilizan métodos indirectos como el test de Morinsky-Green y el test de Batalla. No obstante, se estima que el porcentaje de incumplimiento en el tratamiento farmacológico de la HTA es alto, entre un 35 y un 40%.

Tipos de incumplimiento

Existen distintos patrones de cumplimiento, siendo los más frecuentes el cumplidor con incumplimiento esporádico, que es el que toman el 80-100% de los comprimidos, pero a lo largo del mes suelen incumplir entre 1 y 5 tomas. Luego están las vacaciones farmacológicas, que se hacen al menos durante tres días seguidos y no toman la medicación coincidiendo con viajes y fines de semana. Y también se da el denominado incumplimiento parcial que es cuando el paciente torna entre el 50 y el 80% de la medicación.

Existen una serie de estrategias que han demostrado ser eficaces en la reducción del incumplimiento y en el descenso de las cifras de presión arterial que deben utilizarse de una manera combinada. Así, se debe mejorar el conocimiento y las actitudes sobre la HTA y el tratamiento prescrito para que el paciente conozca diferentes aspectos de los antihipertensivos que torna, por qué debe tomarlos, cuándo y cómo tomarlos, en qué cantidad, qué hacer en caso de olvido o retraso, qué efectos adversos y en qué cantidad pueden aparecer.

También se deben favorecer las estrategias dirigidas a evitar los olvidos de la toma de la medicación fomentando la habilidad de los hipertensos en su capacidad de tomar los antihipertensivos, como llevar los comprimidos en un viaje, asociar la toma con una actividad diaria habitual, monodosis, perder el miedo del hipertenso a la aparición de posibles efectos adversos del antihipertensivo facilitándole conocimientos sobre los efectos más frecuentes y/o graves que pueden aparecer para que sean capaces de reconocerlos y acudir a consulta si aparecen. El soporte social, el ambiente familiar y una buena relación médico-paciente también ayudan.

Anciano

En el paciente hipertenso anciano es importante que identifique correctamente los fármacos que está tomando. Esto generalmente lo hace por el envase, la forma o el color del comprimido. Si el farmacéutico, atendiendo a criterios que no son puramente médicos, cambia estos parámetros puede estar influyendo en la confusión del paciente y la mala adherencia al tratamiento.

La buena organización y estructura del centro de salud y la adecuada relación con el resto de profesionales pueden facilitar el cumplimiento mediante la supervisión a través de un programa de enfermería y sesiones grupales de apoyo social así como facilitando la automonitorización de la HTA. El papel de la enfermería en el seguimiento de la hipertensión arterial es importante en cuestiones relativas a la medida de la presión arterial y en el asesoramiento y seguimiento del paciente en el tratamiento no farmacológico, en el cumplimiento terapéutico y la consecución de objetivos de control por lo que realizan una importante labor de educación sanitaria, informan en términos sencillos y claros sobre su proceso, qué factores influyen en su salud y la importancia que tienen el control de los mismos.

Además, pueden enseñar ”trucos” para que el paciente pueda recordar siempre la medicación e información y consejos prácticos para facilitar el día a día. También los farmacéuticos pueden colaborar ejerciendo un papel informativo-educacional en el paciente para aumentar la concienciación sobre la enfermedad y poniendo en común con los profesionales sanitarios los datos de toma de presión arterial. Pueden enseñar al paciente cómo utilizar la medicación y ayudarle a crear una serie de hábitos diarios para conseguir que cumpla el tratamiento.

El personal de enfermería y los farmacéuticos, como agentes sanitarios, tienen que asesorar al paciente en cualquier tipo de duda que tenga en relación con su enfermedad. También cumplen con el papel de realizar el seguimiento del paciente, curas y control de la presión arterial, asesoramiento sobre su medicación y comprobar que la toma correctamente en el caso de la farmacia. La familia y personas cercanas realizan la importante labor de apoyar al paciente y procurar que cumpla con lo pactado con el médico.

Apoyo familiar

Hay que tener en cuenta que la hipertensión demanda un gran apoyo familiar para el paciente, por lo que los familiares más cercanos deben comprender que el control adecuado de las cifras tensionales y el cumplimiento del tratamiento resulta indispensable para aumentar la esperanza y calidad de vida. El apoyo social y familiar puede contribuir a facilitar y aumentar el cumplimiento ya que es necesario para iniciar y mantener los cambios.

Existen importantes diferencias en la adherencia a los fármacos antihipertensivos en función de la clase, menor con los diuréticos y los betabloqueantes y mayor con los ARAII y IECA. También los cambios de formas, tamaños y colores pueden suponer una fuente de confusión. Además, existe una relación directa entre el número de tomas y el cumplimiento, ya que a mayor número de tomar necesarias del antihipertensivo, mayor grado de incumplimiento, por lo que son más aconsejables fármacos de toma única diaria.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Medicina de Familia José Alfonso Rubio López, Francisco Ponce Lorenzo, Marta Carmen Comesa Sacedo, Mathieu Brouzet y José Luis Martínez Lázaro, del Centro de Salud El Petrer II, los médicos de Atención Primaria Alfonso Hidalgo Pineda, del Centro de Salud La Fuensanta; César Sánchez Nieto y Manuel Moreno Rodríguez, del Consultorio de Espejo; José Enrique Rodríguez Camacho, del Centro de Salud Fuente Palmera, y el médico general Rafael Ángel Cejas López, de la Clínica Parejo y Cañero de Puente Genil; Juan José González López, del Centro de Salud Aeropuerto de 1; Miguel Aguirre Muñoz y Cristóbal Prieto Cid, del Centro de Salud Santa Rosa; José María Cuadra Alabanda, del Consultorio de Carcabuey, Miguel Valdecantos Morán, del Consultorio de Monturque y Joaquín Blasco Aguilera, del Centro de Salud Levante Norte, todos en Córdoba.