El Servicio de Salud Vasco (SVS)-Osakidetza verá agravada la falta de médicos de Atención Primaria (AP) hasta 2027 debido a la falta de relevo generacional. Y es que casi una tercera parte de los 1.718 facultativos vascos de la especialidad tendrá la edad de jubilación en cinco años. Lo s datos los ha facilitado la propia consejera, Gotzone Sagardui.

La escasez de médicos no solo afecta a la Sanidad vasca, sino también al resto de los Departamentos de Salud de otras Comunidades. A juicio de las responsables sanitarias, esta situación se debe a la mala planificación de sucesivas convocatorias MIR en las que no se tuvo en cuenta las bajas de jubilación.

No tuvieron en cuenta, han explicado, que en la medicina de Atención Primaria, al igual que en el resto de profesionales sanitarios, se necesita igualmente un relevo generacional. “Un problema que lejos de solucionarse irán a más”. Las centrales, con representación en la Mesa Sectorial, han venido alertando sobre esta situación, ya que por los menos en los próximos cinco años se van a jubilar, por edad, más médicos de AP de los que se incorporarán a Osakidetza.

Sin previsión

“Es una falta de previsión total por parte de los responsables sanitarios, porque esto lo hemos venido subrayando desde hace años”, han señalado a EL MÉDICO INTERACTIVO fuentes sindicales, al mismo tiempo que “critican la precariedad en la que siguen trabajando los médicos de Primaria”.

En el País Vasco, hay 1.718 médicos de AP, de los cuales 498, el 29%, cuentan ya con 60 años o más, por lo cual en cinco años tendrán la edad de jubilarse. Desde el Colegio de Médicos de Bizkaia explican que en los próximos tres años los facultativos que llegarán a los 65 años serán 1.029. De ellos, el 47% son especialistas de Primaria o generalistas, por lo cual están capacitados para trabajar como médicos de Familia.

Poca valoración

La preocupación, tanto desde la Administración vasca como desde las centrales y los propios sanitarios vascos, es patente. Y es que en Euskadi este año serán 91 los facultativos de Primaria que han finalizado el MIR; el año pasado concluyeron su cuarto año de residencia 75 especialistas en medicina de Familia. Y en los próximos cuatro años la cifra será de entre 103 y 109 por ejercicio. “Cifras del todo insuficientes; Osakidetza sabiendo lo que venía no ha hecho nada para que nos encontremos con una falta clara de profesionales”, censuran las centrales vascas.

En opinión de colectivos médicos, la falta de médicos de Familia no solo se debe a que los que finalicen el MIR serán menos a los que dejan su actividad profesional. “Muchos al finalizar la residencia en AP se deciden por trabajar en otros ámbitos sanitarios”. La valoración social y también de la Administración sanitaria por la AP “sigue siendo nula y las condiciones laborales son muy agobiantes como se ha visto durante la pandemia”, sostienen los colectivos médicos consultados por EL MÉDICO INTERACTIVO.

Hasta los 68 años

Muchos optarán por trabajar en unidades de Urgencias o en Paliativos de los Hospitales; otros se irán directamente a centros de la Sanidad privada y, otra parte, pequeña, pero nada desdeñable, teniendo en cuenta la penuria de facultativos, a otros países de la UE, “donde están mejor valorados y pagados”.

Hasta no hace mucho, esa falta de reemplazo se subsanaba con los médicos que deseaban prolongar su actividad profesional más allá de los 65 años, en Osakidetza les permiten estar en activo hasta los 68 años, pero en los últimos años se ha reducido el numero de profesionales que prolongan su actividad.

“Los sanitarios, en general, están agotados y decepcionados; los médicos de Familia deben de  hacer frente a situaciones complicadas, no tienen sustituciones; sus horarios se alargan y no tienen la consideración que precisan; se sienten ninguneados. No todo es cuestión de dinero”, recalcan las centrales de Osakidetza.

Esto se ha dejado notar porque el año pasado en el territorio de Bizkaia fueron 60 los médicos que apostaron por seguir pasando consulta a partir de los 65 años, mientras que en los tres ejercicios anteriores la media anual era de mas de cien. "En cuanto puede se van. Han dejado de tener ilusión, porque la sobrecarga de trabajo es tremenda; es triste que después de una larga trayectoria profesional se jubilen "quemados", añaden desde las asociaciones profesionales.