Investigadores de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) han evidenciado, en un estudio publicado en ‘JAMA Internal Medicine’, que la familia puede ayudar a prevenir el delirio postoperatorio hasta en un 16,8 por ciento de los casos.

El delirio, un cambio repentino en el estado mental o la confusión repentina que a menudo ocurre después de una cirugía mayor, enfermedad aguda u hospitalización, pueden tener complicaciones graves como, por ejemplo, deterioro funcional y cognitivo, estancias prolongadas en el hospital, en residencias e, incluso, la muerte.

La prevención del delirio a través de programas de intervención de múltiples componentes es efectiva en hasta el 50 por ciento de los casos, y ayuda en gran medida a la recuperación de los adultos mayores después de una cirugía mayor.

Ante esto, el estudio ha analizado por primera vez la utilidad del Programa Hospital Elder Life (‘HELP’, por sus siglas en inglés), un programa que previene el delirio y reduce las complicaciones para pacientes adultos mayores en hospitales, en familiares de personas que pueden padecer un delirio tras una cirugía.

El ensayo controlado aleatorio, que examinó los datos de 281 pacientes quirúrgicos en un hospital en China, comparó a los pacientes en el grupo personalizado, o ‘t-HELP’, con los pacientes que reciben la atención y el tratamiento habitual. Los pacientes en el grupo ‘t-HELP’ recibieron protocolos de intervención diarios por parte de miembros de la familia según las instrucciones del personal de Enfermería.

Los enfermos fueron evaluados diariamente hasta que pasaron siete días de la cirugía y completaron una evaluación de seguimiento de la entrevista telefónica al mes después del alta. Los pacientes que recibieron el protocolo ‘t-HELP’ fueron significativamente menos propensos a tener delirios postoperatorios dentro de los siete días posteriores a la cirugía, en comparación con aquellos que no recibieron el protocolo. La intervención ‘t-HELP’ fue aún más efectiva en la prevención del delirio severo.