El 20 de mayo se ha celebrado el Día Internacional del Ensayo Clínico. Un día mundial que tiene la vocación de dar a conocer al público la importancia de la labor de la investigación clínica para conseguir una vacuna o un medicamento para una enfermedad concreta.

La fecha conmemora el primer ensayo clínico de la historia realizado por el doctor escocés James Lind en 1747 y que sentó las bases para la investigación clínica. Aquel ensayo trataba de identificar la ausencia de la vitamina D como la causa del escorbuto que afectaba a los marineros de la Armada Británica.

Desde entonces los ensayos han evolucionado muchísimo y se han convertido cada vez más en un pilar para la atención sanitaria. En su diseño y validación juega un papel particularmente importante la especialidad médica de la Farmacología Clínica.

Los ensayos clínicos son diseñados por el equipo investigador, habitualmente de una composición multidisciplinar, que permitirá responder a los diferentes requisitos desde distintas perspectivas, la ética, metodología, terapéutica, medicación, regulación, hipótesis científicas, cuestiones de oportunidad, etc. Por su orientación los ensayos clínicos pueden responder a una finalidad de comercialización de medicamentos, o bien responder cuestiones académicas de interés para el sistema de salud.

En cuanto a seguridad, se cuenta con unos procedimientos generales de actuación y de notificación de los eventos adversos, que se recogen en los procedimientos de las unidades de investigación y en la regulación sobre farmacovigilancia, y por otra parte cuestiones específicas que dependen del medicamento e investigación concretas, y que se concretan en los Planes de Gestión del Riesgo y, en el protocolo, las medidas concretas a realizar ante la aparición de eventos adversos específicos que se puedan esperar.

La especialidad de Farmacología Clínica se desarrolla sobre los campos de la clínica, terapéutica, seguridad, regulación, ética de la investigación, metodología, investigación clínica, proceso de datos, que la sitúa en un lugar especialmente adecuado para el diseño y desarrollo de la investigación clínica y en concreto de los ensayos clínicos.

Desde hace varias décadas han venido existiendo Unidades de Ensayos Clínicos, nacidas en general a partir de servicios de Farmacología Clínica y por la actividad de estos profesionales, en donde se han realizado especialmente las investigaciones propias de las fases iniciales del desarrollo de medicamentos.

En los últimos años se ha desarrollado además los ensayos clínicos en el ámbito académico, ya que por sus requisitos, anteriormente resultaba difícilmente viable. El interés despertado para emplear esta potente herramienta, el ensayo clínico, para responder cuestiones de interés académico y para el sistema de salud, ha facilitado que desde el ámbito público se desarrollaran estructuras que apoyen estos estudios.

En uno y otro ámbito, la especialidad en Farmacología Clínica participa muy especialmente en todas estas actividades y se sitúa en un lugar central, a caballo entre la terapéutica, la clínica y la investigación.