La situación producida por el virus SARS-CoV-2 ha afectado enormemente al ámbito sanitario. De esta forma, todas las especialidades se han visto afectadas, al igual que los pacientes con patologías crónicas o pendientes de intervenciones. Pero otra de las áreas que se ha visto afectada es la formación de los residentes.

En concreto, la pandemia del coronavirus ha retrasado hasta este mes de septiembre la incorporación de la promoción MIR 2019/2020. Muchos de ellos han colaborado en esta situación dramática producida por la COVID- 19. Ante esta situación con la formación de los residentes se han manifestado de la Sociedad Española de Reumatología. Y es que los residentes de dicha especialidad también se han visto afectados.

Áreas afectadas en la formación de los residentes

Según Javier de Toro, reumatólogo en el Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña no solo se ha visto afectada la incorporación de los MIR. La formación de los residentes se ha visto dañada en más sentidos.

“La pandemia ha provocado una disminución de la asistencia médica programada, de técnicas que pudiesen facilitar el contagio, la suspensión de múltiples cursos y jornadas científicas, y de estancias y rotaciones de nuestros residentes”, explicaba el experto. Si bien esto disminuye la docencia MIR, puede resolverse sin problemas con actividades complementarias a lo largo de los próximos meses.

De esta forma, el reumatólogo expone que es fundamental que de forma periódica se organice un encuentro entre los tutores de diferentes unidades docentes y residentes para compartir y debatir temas docentes.

A este respecto destacaba el trabajo de la edición online del Curso de Tutores y Residentes de la SER. En el mismo se han proporcionado herramientas para dinamizar sesiones y se ha profundizado en la importancia de comunicar. También ha habido tiempo para el debate sobre la importancia de la formación completa de los MIR con competencias de docencia e investigadoras. “Hay que reforzar la necesidad del trabajo en equipo, multidisciplinar, priorizar la seguridad del paciente y acometer competencias dinámicas entre otras”, concluye de Toro.