La Fundación Humans ha publicado una serie de líneas estratégicas y ejes de actuación para favorecer la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones sanitarias. Una línea común para todos los agentes de interés es “el fomento del diálogo que permita llegar a un compromiso de acción”. También la formación es un denominador común de la hoja de ruta propuesta por la fundación presidida por Julio Zarco, quien ha estado acompañado en la presentación del documento por Begoña Barragán, presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (Gepac), y Ana Polanco, directora de Corporate Affairs de Merck.

A los profesionales sanitarios, la Fundación Humans les propone “colaborar con el cambio necesario de actitud para poner al paciente como centro de todo el sistema de salud”. Además, considera fundamental que se instruyan “de manera continua en habilidades de comunicación, formación al paciente, valores humanísticos y empatía”.

Avalado por representantes de todos los grupos políticos

El documento ‘Participación de los ciudadanos en la toma de decisiones sanitarias’, que se presenta este miércoles en el Ministerio de Sanidad, está avalado por “políticos en activo, en representación de los grupos parlamentarios”, según ha indicado Julio Zarco. Así, en el Comité Institucional están Jesús Aguirre, senador del Grupo Parlamentario Popular; José Martínez Olmos, senador del Grupo Parlamentario Socialista; Francisco Igea, diputado del Grupo Parlamentario Ciudadanos; Amparo Botejara, diputada del Grupo Parlamentario de Unidos Podemos, o Conxita Tarruella, diputada de CiU en el Congreso.

Además, en el Comité Científico-Técnico figuran, entre otros, Paloma Casado, subdirectora general de Calidad e Innovación del Ministerio de Sanidad; Pilar Garrido, presidenta del Consejo Nacional de Especialidades Médicas, o César Hernández, jefe del Departamento de Medicamentos de Uso Humano de la AEMPS.

Cambios en los planes de estudios

Begoña Barragán, también secretaria de la Fundación Humans, ha hablado de la necesidad de “mejorar la relación entre el profesional sociosanitario y el ciudadano, y que la voz de éste sea reconocida siempre”. Para conseguirlo, ha dicho que es prioritario ampliar la formación en todos los ámbitos, e incluso cambiar los planes de estudios”.

Esta labor formativa, en su opinión, no está siendo ofrecida por la Administración (“colabora muy poco”), a pesar de que sería beneficioso destinar partidas presupuestarias a fomentar la formación de los ciudadanos en materia sanitaria, sobre todo ahora que se necesitan más pacientes formados que participen en los comités de ética.

Paciente involucrado

En su intervención, Ana Polanco ha hablado de “la evolución de un modelo más paternalista del sistema sanitario a otro en el que el paciente está empoderado y se involucra en la toma de decisiones”. “No tratamos enfermedades, sino seres humanos. El sistema debe ser equitativo y sostenible en el tiempo, algo que debemos conseguir entre todos y la base debe ser la formación”.

Además, ha hablado del e-paciente, que busca en internet formación e información sobre patologías concretas: “Es necesario que los ciudadanos dispongan de canales de información fidedigna y de calidad. En este sentido, desde la Industria colaboramos con las asociaciones de pacientes”.