La Fundación Lilly promueve el humanismo médico en tiempos de crisis. Para ello, ha organizado en formato virtual el cuarto encuentro del ciclo Argumentos Cruzados’. Expertos de diferentes áreas han analizado las consecuencias y el impacto que la crisis provocada por la COVID-19 tiene sobre la Ciencia, la Medicina y el Humanismo. El título de la jornada ha sido ‘Medicina Centrada en el Paciente: ¿ha llegado el momento de la “personómica’?’.

José Antonio Sacristán, director médico de Lilly, ha comentado que “la medicina centrada en el paciente es algo más que la humanización”. Respecto al término ‘personómica’, ha recordado que procede de un artículo editorial que se publicó hace cinco años en una revista médica. “Decía el autor que estamos en una época en la que todas las disciplinas que atraen fondos para la investigación y que se publican en las mejores revistas son aquellas que terminan con el sufijo -ómica, como la genómica o la proteómica”. “Para que hagan caso a la Medicina centrada en el paciente tendríamos que crear el término ‘personómica’, que cada vez se está utilizando más”, ha añadido el director médico de Lilly.

Dos modelos de atención compatibles

La moderadora del encuentro ha sido Gloria Gálvez, doctora en Psicología Social y jefa de la Unidad de Atención a la Ciudadanía del Hospital General Vall d’Hebron de Barcelona. En su opinión, “la Medicina centrada en el paciente y la Medicina basada en la evidencia han evolucionado de manera paralela”. “Todos sabemos que no ha habido mucho diálogo entre ellas, y es necesario establecer espacios en común. Un modelo sin el otro no es capaz de resolver por sí solo las necesidades de los pacientes. Deben tomarse decisiones compartidas basadas en la mejor evidencia disponible”.

Proyecto Hu-Ci

“La Naturaleza nos ha dado un guantazo”, ha comentado Gabriel Heras, médico especialista en Medicina Intensiva del Hospital Universitario de Torrejón de Madrid, creador del proyecto HU-CI (Humanizando los Cuidados Intensivos) y autor del libro ‘En primera línea’. “El coronavirus ha tirado por tierra todo el trabajo realizado en los últimos seis años en las UCI en relación con la humanización”, ha señalado. “Y lo ha hecho de una forma muy dolorosa”. A pesar de ello, ha asegurado que se siente “muy contento”. “Claramente se ha demostrado que estamos en el camino adecuado respecto a la participación de las familias en los cuidados, el bienestar del profesional o el proceso de morir. El coronavirus ha dejado claro que las cosas hay que hacerlas de otra manera, y espero que esa Medicina centrada en la persona pueda ejecutarse como algo tangible”.

Carencia de recursos

Los puntos débiles del Sistema Nacional de Salud fueron valorados por Benjamín Herreros, médico especialista en Medicina Interna del Instituto de Ética Clínica Francisco Vallés-UE. “No teníamos un sistema sanitario tan bueno como creíamos desde el punto de vista técnico y humano. Había una carencia de recursos, al igual que en otros países. En cuanto al lado humano del sistema, cuando hemos tenido que enfrentarnos a situaciones tremendamente conflictivas no estábamos preparados ni los profesionales ni los ciudadanos”, ha dicho el también director del Máster en Bioética Clínica FOM-UIMP en la jornada de la Fundación Lilly.

Respecto al futuro, ha indicado que “no se trata de buscar responsabilidades, sino de encontrar soluciones para el futuro”. “El miedo es mal consejero. Debemos entender la labor de los profesionales, porque muchas veces hemos actuado desde el desconocimiento y desde el miedo”.

Criterios asistenciales para entrar en la UCI

Benjamín Herreros ha hablado de los criterios asistenciales para decidir si un paciente ingresaba en una UCI. “Los médicos de planta no estábamos acostumbrados a que la decisión de ingreso en la UCI no fuera por criterios clínicos sino por la disponibilidad de recursos”, ha dicho el internista en la jornada virtual organizada por la Fundación Lilly.

“En todos los hospitales de todos los países hemos intentado beneficiar al mayor número de personas. Hemos tenido en cuenta los criterios clínicos para determinar quién ingresa en la UVI. Hemos tenido que tomar decisiones tremendamente difíciles, algo que ha dejado muchas víctimas desde el punto de vista humano”, ha añadido.

En este sentido, Herreros ha indicado que se están poniendo a disposición de estos profesionales terapias específicas para tratar su estrés postraumático. “Se han enfrentado no solo al miedo a contagiarse, sino también a la toma de este tipo de decisiones”.

También Gabriel Heras ha hablado de la necesidad de “cuidar a los profesionales sanitarios”. “La Medicina centrada en el paciente no se puede llevar a cabo si los profesionales no están bien”, ha recalcado.