Reconocer la contribución de las personas que trabajan día a día por poner en valor la contribución de la tecnología sanitaria, no solo en la mejora de los diagnósticos y los tratamientos, sino también en la mejora de la calidad de vida de los pacientes.  Ese es el objetivo de los Premios de la Fundación Tecnología y Salud, que este año celebran su 11ª edición.

En palabras de la vicepresidenta de la Fundación Tecnología y Salud, Paloma Beltrán, “nuestro objetivo es que estos premios inspiren  a otros a seguir por el mismo camino, que sea un espejo para los demás”. Por ello, como recordaba Margarita Alfonsel, secretaria general de Fenin, los premios han evolucionado según iban cambiando las prioridades  y necesidades de la propia sociedad. En este sentido, las categorías de los premios han ido variando para poder abarcar no solo el reconocimiento a investigadores de prestigio, sino también a nuevas alternativas emprendedoras, y no solo a las iniciativas de las propios pacientes, sino también a las de las CC.AA, que son las que “deben impulsar la prevención y la educación en salud de la población”.

De esta forma, en estas once ediciones han sido premiadas un total de 52 iniciativas, profesionales y entidades, por su contribución a la mejora de la salud de la población a través de la tecnología sanitaria. En esta última ceremonia de premios, que ha sido clausurada por la ministra de Sanidad en funciones, María Luisa Carcedo, se han a conocer el premio Fenin a la innovación tecnológica sanitaria 2019, otorgado a Luis Fernández-Vega; el reconocimiento de la fundación 2019, otorgado al Instituto de Validación de la Eficiencia Clínica de HM Hospitales; el premio a la mejor organización de apoyo al paciente 2019, otorgado a la Federación Española de Cáncer de Mama; el mejor programa de crónicos impulsado por una CC.AA 2019, otorgado a la Estrategia para la Atención Primaria a Pacientes Crónicos de Valencia; el mejor programa de educación y prevención impulsada por una CC.AA 2019, otorgado a la Escuela gallega de salud para ciudadanos; el premio a la innovación tecnológica en salud impulsada por una CC.AA 2019, otorgado al proyecto del Gobierno Vasco ‘Neurodegeneración, Daño Cerebral y Envejecimiento’; y el premio Fenin al emprendimiento en tecnología sanitaria 2019, otorgado a Social Diabetes.

Asimismo, en este acto de entrega de los Premios de la Fundación Tecnología y Salud 2019,  tuvo lugar una conferencia magistral de la investigadora Carmen Ayuso, premiada el pasado año, que se centró en el impacto de la tecnología en un área tan compleja como la investigación en enfermedades raras. Como ella misma recordaba en la rueda de prensa previa al evento,  “desde que entramos en un hospital nos estamos beneficiando de la tecnología”. No solo en lo que respecta a la propia investigación, sino en cuestiones tan básicas para el paciente como el sistema de guiado por el hospital o el acceso a su historia clínica digital.

El impacto de la tecnología en enfermedades raras

En cuanto al tema de su conferencia, Carmen Ayuso, como jefa de su propio grupo de investigación en el CIBER de Enfermedades Raras (CIBERER), reconocía que la investigación se encuentra en un nuevo paradigma gracias a tecnologías como el big data, que permiten avanzar no solo mucho más rápido en el laboratorio, sino también tener resultados de forma más inmediata que permiten implementar cambios en las decisiones clínicas.

Centrándose en el impacto concreto de la tecnología genética y genómica, y la secuenciación masiva, Ayuso exponía cifras concretas. Así, si en 2013 su grupo de investigación pudo analizar a 1.500 familias y conseguir identificar a un 23 por ciento de las mismas, en este último año ya son 4.000 familias analizadas, de las cuales más del 50 por ciento han sido identificadas. “Supone multiplicar exponencialmente nuestra capacidad de diagnóstico y ser más rápidos para actual sobre la familia y cambiar nuestra actitud clínica  e incluso los tratamientos”.

De cara al futuro, Carmen Ayuso recordaba que si bien los objetivos del IRDIRC (International Rare Diseases Research Consortium) para 2020 se han cumplido con antelación, consiguiendo diagnóstico para más de 6.000 enfermedades raras y más de 200 nuevos tratamientos, para 2027 se plantean objetivos aún más ambiciosos. Entre ellos, lograr más de 1.000 nuevos tratamientos para estas patologías y lograr diagnósticos en menos de un año.