La gestión sanitaria basada en valor ha sido uno de los temas protagonistas de las XI Jornadas Nacionales de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA). Una parte importante de la Gestión Basada en Valor es la “cultura del fomento de las prácticas clínicas de valor”.

Este es el tema que ha abordado Jordi Varela, profesor de Gestión Clínica del Máster de ESADE. El experto ha explicado la importancia de la cultura del fomento de las prácticas clínicas de valor o del right care, es decir, la atención sanitaria que aporta más beneficios que efectos no deseados y que tiene en cuenta las circunstancias del paciente. “Esta es amplia, pero irregular y voluntarista y, en todo caso, no goza de ningún incentivo por parte de los sistemas autonómicos de salud”.

Gestión sanitaria basada en valor

Sin embargo, la aportación del right care y de la gestión basada en valor es fundamental. En este sentido, “el principal aporte de la gestión sanitaria basada en el valor a las Organizaciones Sanitarias es evitar el derroche en actividades fútiles hasta en un 40 por ciento”. Según el experto eso se consigue ajustando los procesos a las necesidades reales de las personas y a la efectividad clínica.

En cuanto a los pacientes, esta gestión les ofrece implicarse en las decisiones clínicas que les competen. También el  influir en la organización de las unidades clínicas que les atienden. En palabras de Jordi Varela, “la manera de evaluar los sistemas de salud tiene que abandonar tanto tecnicismo de medidas de eficiencia y productividad “. Según el experto debe concentrase en ver si los resultados que se consiguen se ajustan a expectativas realistas. Esto también pasa por la manera de ver las cosas de las personas afectadas.