Los últimos diez o quince años han supuesto un antes y un después en el abordaje de la Hematología. Es por ello que, ante todas las novedades que tiene la especialidad en el horizonte la formación continuada, resulta más imprescindible que nunca. Quizás por ello, el LXI Congreso Nacional de la SEHH yel  XXXV Congreso Nacional de la SETH ha conseguido unas cifras récord de asistencia, con más de 1.900 inscritos. Un número que se complementa con otras cifras como las más de 900 comunicaciones remitidas, los 20 simposios oficiales y los 24 satélites. Aunque más que las cifras, lo que destacan son los temas que van a ser protagonistas en esta cita. “La Hematología es la punta de lanza del desarrollo de la Medicina actual, siendo una de las áreas de conocimiento donde se están cristalizando con mayor rapidez los desarrollos científicos de los últimos años”, apuntaba José Antonio Pérez Simón, presidente del Comité Científico de la SEHH y jefe del Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Universitario Virgen del Rocío (Sevilla), haciendo referencia a que “la manipulación genética antes era ciencia ficción, y ya es algo que estamos empleando en Hematología”.

En este sentido, el experto citaba la terapia génica y celular como una de las grandes áreas de desarrollo de la Medicina en general y de la Hematología en particular. En concreto, el experto hacía referencia a las novedades en terapia CAR-T, y a aquellas estrategias terapéuticas que se están probando con gran éxito en el tratamiento de algunas anemias y coagulopatías congénitas, como la terapia génica que podría llevar a la curación de la hemofilia.

Por su parte, Eva Mingot, presidenta del Comité Científico de la SETH, exponía que dentro de esta área se iban a tratar las novedades en cuanto a cáncer y trombosis. “No debemos perder de vista que 20 de cada 10 personas con cáncer van a tener una trombosis y eso multiplica por seis el riesgo de fallecer”. Asimismo, insistía en la importancia del abordaje del metabolismo y envejecimiento, además de la terapia génica en hemofilia. “Si las líneas de investigación van bien, cabe la posibilidad de que personas que tienen una patología crónica, que condiciona mucho su vida, tengan curación o padezcan una forma más leve de la enfermedad”. Igualmente, la experta recordaba la implicación de España en este tipo de investigaciones, “de 100 personas que han recibido estos tratamientos en el mundo, 8 de ellas son españolas”.

Reclamaciones de la profesión

Por otra parte, más allá de la parte científica, este congreso también es una cita en la que recordar las reclamaciones de la propia profesión. Sobre esta cuestión, Carlos Solano, presidente del Comité Organizador Local, citaba algunos de los principales retos de la especialidad. Entre las mismas, destaca: la ampliación del periodo de formación de la especialidad de 4 a 5 años como sucede en la mayoría de los países de Europa; la incorporación de otros profesionales afines de forma más ágil, como es el caso de los tecnólogos y biólogos, claves en el área diagnóstica; la definición de perfiles profesionales para la contratación de personal sanitario cualificado; la necesidad de avanzar en el desarrollo de programas de tratamientos domiciliarios que complementan de forma notable la escasez crónica de camas hospitalarias, suponiendo un importante coste beneficio; y avanzar en la investigación clínica, sobre todo en áreas como las terapias avanzadas.