La Fundación Hipercolesterolemia Familiar (HF) pide que la detección precoz de esta afección se realice en la edad pediátrica. Con motivo del Día Internacional de la Hipercolesterolemia Familiar, recuerdan que afecta a 200.000 personas en España. De las mismas, 30.000 son niños. Además, se calcula que esta patología reduce la esperanza de vida de 20 a 40 años.

“Es urgente concienciar a los profesionales y autoridades sanitarias acerca de que el diagnóstico precoz y el tratamiento óptimo de todos los pacientes son una gran oportunidad para prevenir la enfermedad cardiaca prematura y salvar vidas en las familias con HF”, reclama Pedro Mata, presidente de la FHF de España.

Un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado puede prevenir los ataques cardíacos, los accidentes cerebrovasculares y la necesidad de cirugía de revascularización coronaria. La literatura científica disponible revela que por cada 6 personas adultas con HF que reciben un tratamiento adecuado se evita un infarto de miocardio en los siguientes 10 años. En total, la detección precoz podría prevenir 30.000 episodios coronarios en España en la próxima década. Todo ello con el elevado coste personal y sanitario que conllevan.

La gestión de la Hipercolesterolemia Familiar

España tiene un importante papel investigador en el ámbito internacional. Especialmente con el registro de pacientes SAFEHEART, en el que participan 30 hospitales del Sistema Nacional de Salud de la mayoría de las comunidades. Un estudio de seguimiento realizado en la cohorte de familias SAFEHEART muestra que hay una mayor tasa de incidencia de eventos cardiovasculares dependiendo de la comunidad autónoma de residencia. También se observa que hay diferencias en la utilización de nuevos fármacos entre comunidades autónomas. “Para evitar las desigualdades e inequidades regionales es necesaria la implementación de una estrategia nacional de detección de esta enfermedad”, recalca Pedro Mata.

Actualmente, la necesidad de una estrategia nacional de HF que garantice el acceso al tratamiento en condiciones de equidad es aún más urgente. Un reciente trabajo concluye que las estatinas, uno de los fármacos que se utilizan para reducir el colesterol, también tienen efectos antiinflamatorios. Así, se ha sugerido que su utilización como terapia asociada para la infección por COVID-19 puede tener efectos beneficiosos.