Hasta el momento se asociaba la diabetes con un peor pronóstico en los casos de COVID-19. Un nuevo estudio afirma que en realidad es la hiperglucemia, incluso en pacientes no diabéticos, la que se relaciona con una mayor necesidad de ventilación mecánica en estos pacientes. Así lo atestigua una nueva investigación vinculada al Registro Clínico SEMI-COVID-19 de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).

Tal y como se ha publicado en Annals of Medicine, la hiperglucemia es un factor de riesgo fuerte y un predictor importante de mortalidad en pacientes COVID-19 hospitalizados no críticos. El mismo es independientemente de los antecedentes de diabetes. En concreto, se asocia con mayor necesidad de ventilación mecánica, ingreso en UCI y riesgo de muerte en contexto COVID-19.

Los investigadores concluyen que “la detección de hiperglucemia en pacientes con y sin diabetes y el tratamiento temprano de la hiperglucemia deben ser obligatorios en el manejo de pacientes hospitalizados con COVID-19”.

Medir el riesgo de la hiperglucemia

Según los hallazgos del estudio, la probabilidad acumulada de mortalidad fue significativamente mayor en pacientes con hiperglucemia en comparación con pacientes con normoglucemia. Todo ello independientemente de la presencia de diabetes. En total de analizaron los datos de se evaluaron datos clínicos de 11.312 pacientes. De los mismos, solamente 2.128 (18,9 por ciento) tenían diabetes. Durante la investigación, 2.289 pacientes (20 por ciento) fallecieron durante la hospitalización. Las tasas de mortalidad hospitalaria fueron del 15,7 por ciento para pacientes con glucemia. Sin embargo, fueron del 33,7 por ciento para aquellos con 140-180 mg/dl. Ascendieron al 41,1 por ciento para pacientes con más de 180 mg/dl de glucemia.

De esta forma, se concluye que todos los pacientes con COVID-19 deberían evaluar su nivel de glucemia. En caso de elevaciones deberían consultar con su médico. Por otra parte, los pacientes diabéticos podrían necesitar intensificación del tratamiento en las primeras fases de la enfermedad. Igualmente, en los pacientes no diabéticos podría ser necesario iniciar tratamiento.