Una presión arterial más alta durante la noche que en el día puede ser un factor de riesgo de la enfermedad de Alzheimer en los hombres mayores, según un nuevo estudio de investigadores de la Universidad de Uppsala (Suecia) publicado en la revista ‘Hypertension’.

El término “demencia” se utiliza para describir una categoría de síntomas caracterizada por cambios de comportamiento y un deterioro gradual de las capacidades cognitivas y sociales. Numerosos factores, entre ellos la hipertensión arterial, afectan al riesgo de desarrollar estos síntomas.

En condiciones sanas, la presión arterial varía a lo largo de las 24 horas, alcanzando los valores más bajos por la noche. Los médicos llaman a este descenso nocturno de la presión arterial “bajada”. Sin embargo, en algunas personas, este patrón se invierte: su presión arterial nocturna es más alta que la diurna. Este perfil de presión arterial se conoce como “descenso inverso”.

Ventana temporal crítica

“La noche es un periodo crítico para la salud del cerebro. Por ejemplo, en los animales se ha demostrado que el cerebro elimina los productos de desecho durante el sueño, y que esta eliminación se ve comprometida por patrones de presión arterial anormales. Dado que la noche también representa una ventana temporal crítica para la salud del cerebro humano, examinamos si una presión arterial demasiado alta por la noche, como la que se observa en las bajadas de tensión inversas, está asociada a un mayor riesgo de demencia en los hombres mayores”, afirma Christian Benedict, autor principal del estudio.

Para comprobar esta hipótesis, los investigadores utilizaron datos de observación de mil hombres mayores suecos, a los que se siguió durante un máximo de 24 años. Los hombres incluidos tenían más de 70 años al inicio del estudio.

“El riesgo de recibir un diagnóstico de demencia era 1,64 veces mayor entre los hombres con inmersión inversa en comparación con los que tenían una inmersión normal. La inmersión inversa aumentaba principalmente el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer, la forma más común de demencia”, explica otro de los autores, Xiao Tan.

Según los investigadores, un próximo paso interesante sería investigar si la ingesta de fármacos antihipertensivos (para reducir la presión arterial) por la noche puede reducir el riesgo de los hombres mayores de desarrollar Alzheimer.