La hospitalización a domicilio (HAD) nacía en España hace 40 años, como se ha indicado desde la Sociedad Española de Hospitalización a Domicilio (SEHAD). Sin embargo, posiblemente nunca ha tenido el protagonismo que ha cobrado durante la pandemia por la COVID-19. Eulalia Villegas, coordinadora de la Unidad de HAD del Hospital Dos de Maig de Barcelona, explica que los servicios de hospitalización domiciliaria de toda España han tenido que adaptarse a las circunstancias y atender a pacientes COVID-19 agudos desde marzo de 2020. También han realizado el seguimiento de los postagudos y han hecho controles telefónicos. Además, han atendido a personas con otras patologías. “En muchas ocasiones hemos asumido el doble o el triple de pacientes que en una situación normal. De esta forma, hemos ayudado a liberar plazas hospitalarias para que fueran ocupadas por pacientes COVID-19 graves”, ha comentado.

Entre las principales labores realizadas por las unidades de HAD destacan:

1. Asistencia a pacientes COVID-19 remitidos desde Atención Primaria.
2. Atención a personas diagnosticadas en el servicio de Urgencias.
3. Actuación en hoteles medicalizados.
4. Labores en residencias sociosanitarias.
5. La telemedicina.
6. La atención tras el alta.
7. El abordaje y el seguimiento del paciente COVID-19 con problemas respiratorios crónicos.

Coordinación con Primaria

En unas jornadas organizadas de forma telemática por la SEHAD, Manuel Mirón, vocal de esta sociedad y facultativo del Hospital Universitario de Torrejón (Madrid), señalaba que la coordinación con Atención Primaria “ha cambiado a lo largo de la crisis”. “En las últimas fases se ha citado al paciente para la realización de radiografías y analíticas en el centro hospitalario. Estas pruebas posteriormente son valoradas por su médico de Primaria. En caso de duda, se consulta con el internista a través de e-consulta”.

Además, Manuel Mirón ha destacado que la enfermera de continuidad asistencial del hospital informa de todas las PCR positivas al centro de salud. También hay comunicación entre las unidades de atención a residencias y el especialista de enlace del hospital.
Por su parte, Beatriz Colina ha hablado de su experiencia entre marzo y junio de 2020 en la atención a personas diagnosticadas en el servicio de Urgencias. Esta doctora de la Unidad de HAD del Hospital Universitario de Araba (Vitoria-Gasteiz) ha señalado que los criterios para derivar a un paciente desde urgencias a hospitalización a domicilio entre marzo y junio de 2020 han sido:

1. Pacientes con síntomas intensos, pero sin severidad.

2. Ancianos o personas con algún tipo de comorbilidad descompensada, aparte de la infección. Dichas patologías han sido, principalmente, la hipertensión, la diabetes mellitus, la epoc, el asma o el cáncer.

3.  Pacientes con infección por COVID-19 con una neumonía CURB-65 1.

4.  Además, los pacientes debían cumplir los criterios generales de admisión en hospitalización a domicilio. Estos requisitos han sido disponer de teléfono, tener unos cuidadores capacitados y vivir en la zona de cobertura. Si no cumplían estos requisitos, se trasladaba al paciente a un hotel y se mantenían los mismos cuidados.

Cuando el servicio de Urgencias detectaba a un paciente que cumplía los criterios mencionados realizaba una llamada telefónica a los responsables de la unidad de atención a domicilio. Durante el primer día de ingreso se realizaba la valoración inicial por parte de un facultativo y un enfermero, previo consentimiento informado verbal del paciente.

En esta primera exploración en la casa del paciente se le hacía una revisión de la medicación prescrita en el servicio de Urgencias, así como de las posibles interacciones. También se le explicaba al paciente el funcionamiento del servicio de HAD y se le facilitaban los números de teléfono a los que llamar en caso de empeoramiento.

El seguimiento ha sido telefónico o presencial en función de la evolución. Y el alta se ha dado cuando el paciente ha presentado una mejoría clínica: tres días con una temperatura inferior a 37’5º C y una saturación de oxígeno por encima del 94 por ciento. Los pacientes más complicados o con mayores factores de riesgo han recibido en su domicilio un saturómetro. Otro criterio para dar el alta ha sido que debían haber pasado 14 días desde el inicio de los síntomas.

La HAD en Santiago de Chile

Gracias a la comunicación digital, Marjorie Treuer ha compartido su experiencia desde el Hospital San Juan de Dios de Santiago de Chile. Esta especialista ha explicado la forma en la que se está afrontando la pandemia desde las unidades de HAD de su país. “En Chile todavía existe confusión, incluso desde el Ministerio de Salud, respecto al servicio de hospitalización domiciliaria dependiente del nivel terciario y el dependiente de la atención primaria”, ha señalado. “En la HAD los profesionales sanitarios son del hospital y realizan las mismas funciones que en un centro hospitalario”, ha puntualizado.

En los últimos meses los profesionales sanitarios de Chile han elaborado protocolos de manejo específico en el contexto de la pandemia por COVID-19. Dichas guías han abordado temas específicos, como el ingreso a hospitalización domiciliaria o el uso del fonendo en HAD con un paciente infectado. Los protocolos realizados por expertos en HAD, según ha comentado Treuer, se han difundido a través de la red social Instagram.

Por su parte, Rocío Barreira, de la Organización Sanitaria Integrada de Álava, ha analizado las principales consecuencias psico-emocionales derivadas de la actual crisis sanitaria, especialmente en los profesionales de HAD. Esta psicóloga clínica ha asegurado que los programas de atención psicológica que mejor han funcionado han sido los realizados a través de llamadas anónimas.

En estas llamadas no se ha identificado ni se ha pedido información a la persona que ha solicitado apoyo psicológico. “Las llamadas no se han registrado, no tenemos unas estadísticas. Se trataba de aportar nuestra ayuda con generosidad. Normalmente, cuando uno está sobrepasado, prefiere no identificarse ni dar sus datos, porque también se corta la comunicación”, comenta.

La comunicación, más necesaria que nunca

La SEHAD también ha estado presente en el encuentro digital ‘El reto de la Comunicación en las Organizaciones Sanitarias durante la pandemia y tras la COVID-19’, organizado por la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA). Beatriz Massa, presidenta de la SEHAD, ha considerado “más necesario que nunca” incluir la comunicación interna y externa en la estrategia de las organizaciones sanitarias.

En su opinión, “la comunicación debe ser algo estratégico, requiere de profesionales que planifiquen y ejecuten”. “Estos responsables deben conseguir que el mensaje llegue, y es algo que solo se consigue mediante la información veraz, rápida y real. La demanda informativa es diferente en función de los receptores, y es fundamental que el directivo de la salud se implique”.

Principales ventajas de la HAD

A modo de conclusión, Eulalia Villegas, coordinadora de la Unidad de HAD del Hospital Dos de Maig de Barcelona, resumía algunas ventajas de este servicio durante un encuentro digital organizado por la Fundación Edad&Vida:

1. El paciente recibe asistencia sanitaria especializada en su propio hogar.

2. Supone una mayor comodidad para el afectado y sus cuidadores.

3.  Evita el desplazamiento al centro hospitalario.

4.  Reduce el riesgo de complicaciones.

5.  Redunda en el bienestar psicológico del paciente.

 


Más recursos y menos improvisación

El 15º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Hospitalización a Domicilio (SEHAD), previsto en Alicante para el mes de noviembre, se aplaza hasta 2021. En cualquier caso, los expertos están intercambiando experiencias de forma digital y ‘a domicilio’. La propia SEHAD ha organizado un encuentro virtual con diferentes especialistas que han tratado en primera línea la crisis sanitaria causada por la COVID-19. Entre las principales conclusiones, los expertos han destacado que esta modalidad de atención sanitaria requiere “más recursos y menos improvisación”.

Beatriz Massa, presidenta de SEHAD, ha evaluado las medidas adoptadas para afrontar “la irrupción abrupta” que ha supuesto la pandemia. “La crisis sanitaria nos ha obligado a realizar cambios organizativos, de gestión, de logística, de recursos materiales y humanos, etc. Hemos tenido que reinventarnos. La HAD ha demostrado su capacidad de reacción y de adaptación a entornos que no son tan estáticos como otros ámbitos de la asistencia sanitaria”, ha dicho la también gerente del Hospital San Juan de Alicante.

Massa ha enumerado una serie de “valores” que caracterizan a la hospitalización a domicilio “como modelo asistencial” y que “se han puesto en evidencia durante la pandemia que todavía estamos viviendo”:

1. Manejo de la telemedicina.

2. Toma de decisiones a distancia del paciente.

3. Modelo de atención multidisciplinar.

4. Abordaje de pacientes crónicos, complejos, paliativos y con procesos agudos.

5. Trabajo en escenarios complicados y variantes.

Uno de los principales objetivos de la HAD ha sido liberar camas hospitalarias y mejorar la capacidad asistencial de los hospitales para los casos más graves de COVID-19. “Desde la SEHAD queremos seguir contribuyendo a la visibilidad que nuestro modelo asistencial requiere no solo a nivel nacional, sino internacional”, ha dicho la presidenta. “En España hemos echado de menos que de una manera oficial se haya contado con nuestro modelo para atender pacientes complejos en el domicilio”.

Avances en Cataluña y Galicia

Recientemente se han producido sendos avances en dos comunidades autónomas. Por una parte, Cataluña ha aprobado el ‘Modelo Organizativo de Hospitalización a Domicilio. Alternativa a la hospitalización convencional’. En este documento se ha desarrollado un plan funcional de HAD, con los criterios de inclusión y exclusión, definición de cobertura y atención continuada, recursos humanos, materiales y técnicos, evaluación de indicadores y resultados, etc.

Por otro lado, a finales de septiembre Galicia ha puesto sobre la mesa el borrador del decreto para crear la categoría de médico de hospitalización a domicilio. “Se trata de una reivindicación antigua. Solo tres comunidades autónomas tienen ya esta categoría: Valencia, La Rioja y País Vasco. Es una manera de refrendar las habilidades o competencias necesarias para los facultativos que trabajan en este ámbito. Se trata de darles una diferenciación relevante”, ha explicado Beatriz Massa.

Por otro lado, el Ministerio de Sanidad, a través de la Organización Nacional de Trasplantes, ha invitado a la SEHAD a participar como sociedad científica en la elaboración de un documento de recomendaciones para la donación en asistolia. “Se trata de un proyecto muy interesante, y la invitación nos ha hecho especial ilusión. Atendemos a un volumen grande de pacientes crónicos complejos. Muchos de ellos reciben cuidados paliativos y afrontan la situación de final de vida y la toma de decisiones compartida. Los profesionales de la hospitalización a domicilio podemos dar un paso más y plantear una donación en asistolia a los pacientes que lo puedan decidir de forma voluntaria”, ha comentado la presidenta.

Tal vez Beatriz Massa encuentre la ocasión de plantear al Ministerio de Sanidad su “propuesta” para afrontar la crisis sanitaria, tal y como ha comentado durante el encuentro digital de junio. “Hemos echado de menos un posicionamiento claro. Una vez más, cada comunidad autónoma, incluso cada área de salud, ha tenido que innovar en este modelo en función de las necesidades locales. Esto solo resuelve situaciones concretas. Somos un modelo claramente definido, con unos estándares claros, y nos gustaría que hubieran contado con nosotros de una manera más específica”.

Otro lamento de la presidenta de la SEDAH ha sido que sus datos “de atención, de asistencias y de ingresos no son visibles”. Esta sociedad ha publicado “unas directrices” que recogen los criterios de derivación a la hospitalización a domicilio. “Nos gustaría que fuesen tomados en cuenta en el futuro”, ha dicho.

La escasez de recursos y la improvisación han sido dos de las principales dificultades con las que se han encontrado los profesionales, según Beatriz Massa. En el lado positivo, ha destacado su facilidad para adaptarse a las nuevas circunstancias, así como el trabajo en equipo. “La hospitalización a domicilio comprende la asistencia en el hogar del paciente, pero también en las residencias sociosanitarias y en las instalaciones no sanitarias medicalizadas”, ha recordado.

“El modelo de hospitalización a domicilio existe, pero necesita un respaldo normativo”, ha insistido Massa. “Tenemos que entender que las competencias sanitarias están transferidas, y es normal que cada comunidad vaya por su lado. A pesar de que la pandemia ha generado grandes dificultades asistenciales y regulatorias, creo que hemos avanzado bastante”.


Marco regulatorio e inequidades

La SEHAD ha reclamado “un marco regulatorio común a nivel estatal que dé homogeneidad a las unidades de hospitalización a domicilio. Asimismo, es necesario acreditar la formación y las cualidades profesionales de los especialistas que las integran”.

La falta de una cartera de servicios común y de una dotación de recursos materiales y humanos homogénea ha provocado inequidades entre CC.AA. Por ello, la SEHAD solicitó hace años al Ministerio de Sanidad un marco regulatorio común a nivel nacional para la HAD. Esta modalidad asistencial está incluida desde 2006 en la Cartera de Servicios Comunes del Sistema Nacional de Salud; sin embargo, no hay una referencia estatal. Por tanto, la asignación de materiales y recursos humanos ha quedado al criterio de cada servicio de salud autonómico, o bien de cada gerente de hospital.

Según esta sociedad, “la ausencia de un marco regulatorio puede causar inseguridad entre los profesionales sanitarios que trabajan en las unidades”. En muchos casos el personal se ha visto sobrepasado al tener que hacerse cargo de un número de pacientes muy superior al recomendado para garantizar una atención sanitaria correcta. Asimismo, estos profesionales han trabajado sin los recursos materiales ni los protocolos de actuación necesarios para desarrollar su trabajo de una forma adecuada.

Algunos ejemplos de estas inequidades por CC.AA. se han explicado en el blog de la SEHAD: el País Vasco y la Comunidad Valenciana han desarrollado regulaciones autonómicas que han dotado de recursos a las unidades HAD y han otorgado categoría profesional a sus trabajadores. En contraste, Castilla-La Mancha no cuenta con ninguna unidad de hospitalización a domicilio.

Para conseguir cierta homogeneización del modelo asistencial, la SEHAD se ha reunido con representantes del Ministerio de Sanidad y con miembros de diferentes partidos políticos. Fruto de estas negociaciones ha sido la Proposición No de Ley que ha instado al Gobierno a homogeneizar la hospitalización a domicilio. Asimismo, la SEHAD ha solicitado la concesión de un diploma de acreditación avalado por el Ministerio de Sanidad para los profesionales de la hospitalización domiciliaria.

Proyecto HAD 2020

Esta año era clave para el desarrollo del Proyecto HAD 2020, impulsado por la SEHAD en 2016. En su momento, la Sociedad Española de Hospitalización a Domicilio observó que la realidad ofrecía una implantación irregular con disparidad de modelos asistenciales y de recursos.
Para mejorar esta situación, la SEHAD elaboró hace cuatro años el ‘Plan HAD 2020: clave de futuro’. Se trataba de un ambicioso proyecto para consolidar la HAD como modelo asistencial.

Objetivos del Proyecto HAD 2020:

1. Consensuar un modelo asistencial más homogéneo.
2. Promover la formación.
3. Solicitar el reconocimiento profesional de quienes trabajan en las HAD.
4. Lograr que cada hospital tenga una unidad de HAD.
5. Reconocimiento y potenciación de las HAD por parte del SNS.
Por ahora estas iniciativas de regulación, formación, acreditación e implantación se han desarrollado en toda España de forma muy irregular, aunque la SEHAD confía en seguir avanzando.