Durante las ‘II Jornadas de prescripción del ejercicio en personas con obesidad’ se ha puesto de manifiesto el enorme impacto económico que tiene el sedentarismo en España. En concreto, la inactividad física supone en nuestro país 1.560 millones de euros. De los mismos, un 70 por ciento de este gasto lo soporta la administración pública y un 22,8 por ciento lo asumen los hogares españoles.

Así lo ha dado a conocer el grupo de trabajo de Ejercicio de la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO), con la colaboración de TechnoGym y UAX Rafa Nadal Sports University. En concreto, Alfonso Jiménez, director de GoFit Lab y catedrático de Salud de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, sdestacó la reducción del gasto sanitario en función de los días de actividad física que desarrolle la población. Según este experto, “una persona que sea activa cinco días a la semana cuesta un 23 por ciento menos al sistema público de salud. Por el contrario, una persona con inactividad física aumenta el gasto en un 26 por ciento”. Por ello, aclaró, “si somos capaces de cambiar el comportamiento inactivo, nos acercaríamos a reducir en casi un 50 por ciento el gasto sanitario por inactividad física”.

Cabe recordar que, según el último Eurobarómetro de actividad física, el 50 por ciento de la población no realiza las recomendaciones de ejercicio. Además, Clara Homs, coordinadora de proyectos de la Gasol Foundation, mostró que “las personas más desfavorecidas económicamente son las que tienen menos acceso a la práctica deportiva”. Son estas las que se enfrentan a mayores dificultades para adoptar un comportamiento activo. Todo ello se asocia con un mayor peso corporal y un riesgo aumentado de desarrollar enfermedades asociadas a la obesidad.

Los problemas de la inactividad física

Según los expertos son necesarias medidas para superar la inactividad física en todas las edades y capacidades. Javier Butragueño, coordinador del grupo de trabajo de Ejercicio de la SEEDO, incidía en esta cuestión. Así, insistía en que trabajar contra la inactividad física “es positivo económicamente, y para también para garantizar la sostenibilidad de la sanidad pública”. Especialmente, en las personas con obesidad”.  Para Butragueño, “independientemente de la pérdida de peso, se ha visto que el ejercicio es capaz de remodelar el tejido adiposo, mejorando su estructura y su capacidad para generar un equilibrio en todo el cuerpo”.

No obstante, un informe de la OMS destaca que sólo el 30 por ciento de los países tienen pautas nacionales de actividad física para todos los grupos de edad. Por ello, la carga económica de la inactividad física alcanzará casi los 300.000 millones de dólares para 2030 (alrededor de 27.000 millones de dólares anuales).