“La COVID-19, así como el confinamiento a raíz de la pandemia, ha afectado diversos aspectos de nuestras vidas, incluida la sexualidad”, explica la doctora Francisca Molero, ginecóloga y sexóloga clínica, actual directora del Instituto Iberoamericano de Sexología y presidenta de la Federación Española de Sociedad de Sexología.

En el webinar “Recobrar la vitalidad y el deseo de la mujer… ¡Naturalmente!” (www.ginecarefmc.com), la doctora Molero analizó los resultados observados en distintas encuestas realizadas tanto a nivel nacional como internacional. Como resultado de la denominada “Era de la COVID-19” se encuentran dos panoramas muy marcados. Por un lado, las parejas estables y con buena relación que ahora buscan mejorar aún más su conexión en todos los aspectos, incluido el sexual. Y por otro, aquellas personas que solían tener parejas esporádicas y que ahora tienen cierto miedo al contagio de este virus.

Parejas estables y parejas esporádicas

Con respecto a la primera situación, la doctora Molero menciona que las mujeres con parejas estables se han dado cuenta de la importancia de tener un vínculo estable con alguien y de la seguridad que tienen en sus relaciones sexuales, invirtiendo esfuerzos en mejorar estas relaciones y consultando al ginecólogo si tienen dudas.

Sin embargo, las mujeres con parejas esporádicas han reducido sus encuentros sexuales de pareja y ahora tienden más a disfrutar de su sexualidad de manera individual. “Los sexólogos y ginecólogos tenemos una labor muy importante para que las mujeres se sientan seguras en este nuevo entorno sin caer en situaciones extremas, como anular su vida sexual por miedo”, concretó la doctora. La sexóloga aseguró que la COVID-19 ha cambiado la manera de relacionarnos y también ha cambiado nuestros hábitos, fomentado las relaciones sexuales virtuales.

En definitiva, la “Era de la COVID-19” ha afectado la sexualidad de la mujer y de la pareja. Si bien es cierto que el deseo de fortalecer las relaciones ha aumentado durante el confinamiento, el estrés físico y emocional, y la incertidumbre sanitaria y económica, además de la alteración en la rutina diaria han causado agotamiento, y con ello la disminución de libido de muchas mujeres, factor que va en claro detrimento de la mejora en las relaciones de pareja.

Las disfunciones sexuales femeninas son multifactoriales

El estrés, compañero inherente del confinamiento, es uno de los factores psicológicos que más influye en la aparición de disfunciones sexuales femeninas. El impacto de los factores psicológicos en la salud sexual es bien conocido, aunque también hay otros aspectos a tener en cuenta, como el propio entorno sociocultural, la calidad de las relaciones interpersonales, la aparición de problemas de salud e incluso algunos tratamientos médicos. Además, existen situaciones a lo largo de la vida que afectan la función sexual femenina, como la menopausia, el embarazo, el posparto, la lactancia o el uso de anticonceptivos hormonales.

La prevalencia de problemas sexuales en la población femenina oscila entre un 25% y 63% a nivel mundial. Hasta el 86% de las afectadas se encuentran en la etapa posmenopáusica, con síntomas vulvovaginales y vasomotores, como la sequedad vaginal y el dolor durante el coito, que impactan no solo en la función sexual propiamente sino también en la calidad de vida. La falta de interés o de excitación sexual es la disfunción sexual femenina más común entre las mujeres.

Está claro que el sexo es importante para las pacientes, pero a pesar de la importancia de una vida sexual sana, las mujeres no se atreven a preguntar sobre este tema en la consulta. Según la doctora Molero, en España, solamente un 18% de las pacientes con disfunciones sexuales, solo una de cada cinco, consulta a su médico sobre ello. Cuando el médico pregunta expresamente sobre ello, se multiplica por tres la probabilidad de diagnosticar alguna disfunción sexual y poder así ayudar a la paciente.

 

 

El papel de las hormonas en la disfunción sexual femenina

Tanto los andrógenos (testosterona) como los estrógenos (estradiol) tienen un rol determinante en la sexualidad femenina. Los efectos de ambos son complejos y están interrelacionados. El estradiol tiene un papel importante en la vasodilatación, la lubricación y elasticidad vaginal y la testosterona en el deseo sexual y la excitación, por lo que ambas hormonas regulan de manera importante las funciones sexuales.

La testosterona es bien conocida por ser también una hormona masculina, sin embargo, es fundamental también en la salud de las mujeres. Su función es importante para la mente (participa en la regulación el estado de ánimo y las emociones, ayudando a mantener la sensación de bienestar), el cuerpo (favorece la salud ósea, muscular y del tejido cerebral) y la función sexual (promueve el deseo y otras funciones sexuales). Al disminuir los niveles de hormonas con la edad, disminuye la energía, la densidad ósea, se pierde masa muscular y disminuye también la libido.

“La menopausia es un proceso complejo que influye en muchos aspectos de la vida de la mujer. En esta etapa hay una mayor incidencia de depresión, ansiedad, menor calidad de vida, disminución de una salud mental plena y menor vitalidad”, explicó la ginecóloga durante el webinar.

Libicare, alternativa natural con evidencia científica

La doctora Molero explicó que en España disponemos de Libicare, un complemento alimenticio de Procare Health, cuyos ingredientes poseen efectos positivos en la mejora de la función sexual en mujeres con bajo deseo, en la recuperación de la vitalidad y el aumento del bienestar general. Sus ingredientes son Trigonella foenum-graecum, Tribulus terrestris, damiana, Ginkgo biloba, vitaminas del grupo B y selenio.

La Trigonella tiene un efecto positivo en la función sexual, en el bienestar general y en los niveles de energía y vitalidad. El Tribulus es una planta afrodisíaca, que muestra efectos positivos en el aumento del deseo y satisfacción sexual en las mujeres. La damiana mejora la excitación y la potencia sexual, además de ser un vigorizante natural. El Ginkgo biloba es una planta usada para el tratamiento de enfermedades hematológicas y problemas de memoria. Varios estudios demuestran que mejora la circulación sanguínea, promoviendo el flujo sanguíneo en los genitales. Las vitaminas del grupo B mejoran el estado de ánimo y la energía física. La suplementación con selenio ha demostrado mejorar la vitalidad y el bienestar general.

Todos estos activos forman parte de Libicare comprimidos, con el que se realizó el estudio piloto LIBIPIL[i] en mujeres entre 45 y 65 años con bajo deseo sexual. El estudio evaluó la eficacia de Libicare para mejorar la función sexual de las mujeres en las etapas peri y posmenopáusica. Un total de 29 pacientes tomaron dos comprimidos al día de Libicare durante dos meses. Se demostró una mejora significativa en el deseo, la excitación, la lubricación y el orgasmo, todo esto con buena tolerabilidad y sin efectos adversos. Por otra parte, las pacientes refirieron espontáneamente mejoría en la vitalidad y menor sensación de cansancio a partir del segundo o tercer día del tratamiento.

Además de Libicare comprimidos, Libicare dispone de un gel íntimo que facilita las relaciones sexuales, al tiempo que contribuye a mantener una experiencia sexual más intensa. El doctor Fernando Losa, médico obstetra, ginecólogo y maternólogo en Clínica Sagrada Familia de Barcelona y coordinador de productos naturales de la AEEM, coordinó otro estudio[ii] de Libicare, en este caso con la presentación del gel íntimo, en el que participaron 21 mujeres de entre 18 y 68 años. Se demostró que el gel íntimo Libicare acelera el clímax en el 67% de los casos y mejora la percepción sensorial en el 90% de las mujeres.

Finalmente, la doctora Molero, explicó los beneficios de la sinergia en el uso concomitante del tratamiento oral y del gel íntimo Libicare.

[i] Palacios et al. Effect of a multi-ingredient based food supplement on sexual function in women with low sexual desire. BMC Women’s Health 2019, 19:58.

[ii] Palacios et al. Improving Women’s Sexual Experience: Efficacy, Tolerability and Acceptability Evaluation of a New Non-Hormonal Intimate Gel (Libicare® Gel Íntimo). EC Gynaecology 2019, 198-204.