Científicos de la Universidad Lobachevsky (Rusia) han descrito los mecanismos que subyacen a la inflamación crónica e identificado varios factores de riesgo que conducen a la enfermedad, como las infecciones, la inactividad física, la dieta, los factores ambientales, los tóxicos industriales y el estrés psicológico.

El director del estudio, Claudio Franceschi, ha propuesto la teoría del ‘envejecimiento inflamatorio’, según la cual el envejecimiento es un proceso inflamatorio general que involucra a todo el organismo y provoca enfermedades asociadas con la edad: Alzheimer, aterosclerosis, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo II y cáncer.

“Hoy en día, las enfermedades inflamatorias crónicas están a la cabeza de la lista de causas de muerte. Hay suficientes pruebas de que los efectos de la inflamación crónica se pueden observar a lo largo de la vida y aumentan el riesgo de muerte. No es sorprendente que los esfuerzos de los científicos se centren en encontrar estrategias para el diagnóstico temprano, la prevención y el tratamiento de la inflamación crónica”, apunta Franceschi.

Uno de los resultados más importantes obtenidos hasta la fecha ha sido el concepto de envejecimiento inmune, que permite a los investigadores caracterizar la función inmunológica de un individuo y predecir las causas de la mortalidad con mucha más precisión que si se basaran únicamente en la edad cronológica.

Además de los conocidos biomarcadores de inflamación, como la proteína C-reactiva, las interleucinas 1 y 6, el factor de necrosis tumoral, los científicos señalan la necesidad de estudiar otros biomarcadores del sistema inmunológico, que difieren mucho de una persona a otra, en particular, los subgrupos de linfocitos T y B, los monocitos, etc.

Algunas de las herramientas más poderosas en la investigación de los procesos de envejecimiento son los análisis genómicos, transcriptómicos y proteómicos (denominados colectivamente “ómicos”). Sin embargo, aunque la trayectoria del envejecimiento humano puede establecerse ya en el momento del desarrollo del feto en el útero, los factores que influyen en todo el ciclo vital también tienen una gran influencia. El profesor Franceschi insiste en que el estilo de vida, los efectos de los factores estresantes, la historia de vacunación, así como las características sociales y culturales de cada individuo desde los primeros días de vida hasta la edad adulta deben determinarse con el mayor detalle posible y tenerse en cuenta.

Un número cada vez mayor de científicos está adoptando un enfoque integrador para el estudio de los mecanismos de la inflamación crónica sistémica. La investigación continúa y los científicos tienen un largo camino por recorrer para comprender plenamente el papel de la inflamación crónica en el envejecimiento y la mortalidad, y para poder predecir los cambios en la salud de una persona a lo largo de la vida.

Los resultados de la investigación abren nuevas estrategias para el diagnóstico temprano, la prevención y el tratamiento de una amplia gama de enfermedades asociadas con la inflamación crónica sistémica. Se espera que la prevención y el tratamiento de los procesos inflamatorios sirvan para retrasar el envejecimiento y prolongar la vida.

Bajo la orientación del profesor Franceschi, se está ejecutando el proyecto de megagrupos “Medicina digital personalizada para un envejecimiento saludable” en la Universidad Lobachevsky de Nizhny Novgorod, donde se ha establecido un singular Centro para el envejecimiento saludable y la longevidad activa con el objetivo de lograr un gran avance en la búsqueda de marcadores de envejecimiento, el diagnóstico precoz de enfermedades relacionadas con la edad y, en última instancia, el logro de la longevidad activa.