Investigadores del MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas, en Estados Unidos, ha hecho un descubrimiento que ha aclarado la conexión establecida desde hace tiempo entre la inflamación y el desarrollo del cáncer de páncreas.

Según el estudio, publicado en la revista ‘Science’, las células pancreáticas muestran una respuesta adaptativa a los episodios inflamatorios repetidos que inicialmente protege contra el daño tisular, pero puede promover la formación de tumores en presencia de KRAS mutante.

“Descubrimos que un único evento inflamatorio transitorio indujo una reprogramación transcriptómica y epigenética a largo plazo de las células epiteliales que cooperó con el KRAS oncogénico para promover los tumores de páncreas mucho después de que se resolviera la inflamación”, destaca el autor correspondiente Andrea Viale, profesor asistente de Medicina Genómica.

Presencia de KRAS mutante en los cánceres de páncreas

Explica que, “en el entorno de la pancreatitis repetida, las mutaciones de KRAS pueden adquirirse de forma temprana para limitar el daño tisular, lo que sugiere la existencia de una fuerte presión evolutiva para seleccionar las células mutadas y proporciona una posible explicación para la presencia casi universal de KRAS mutante en los cánceres de páncreas

El análisis molecular profundo de las células epiteliales tras un único evento inflamatorio demostró una reprogramación sustancial de la expresión génica y la regulación epigenética que persistió mucho tiempo después de la recuperación del daño tisular, un proceso que los investigadores denominaron “memoria epitelial”. Esta reprogramación celular activó vías relacionadas con la supervivencia celular, la proliferación y el desarrollo embrionario, que son similares a las vías activas durante el desarrollo del cáncer.

La reprogramación celular causada por la inflamación también facilitó la adquisición de metaplasia acinar a ductal (ADM), un proceso reversible en el que las células acinares pancreáticas adquieren características de células ductales. Las células acinares se encargan de producir y secretar enzimas digestivas, mientras que las células ductales se encargan de transportar esas enzimas al intestino delgado. Se cree que la ADM, un proceso que normalmente se produce en respuesta a un daño pancreático, es un precursor del cáncer de páncreas.

Memoria epitelial

En el contexto de la memoria epitelial, los episodios inflamatorios repetidos dieron lugar a la aparición rápida y extensa de ADM con signos mínimos de daño celular, lo que sugiere que la reprogramación celular protege al páncreas contra la acumulación de daño tisular. Estos hallazgos también aclaran que la ADM no es un estado precursor del cáncer, sino una respuesta adaptativa a la inflamación.

El equipo de investigación trabaja ahora en el desarrollo de estrategias para estimular la ADM en el páncreas y contrarrestar al mismo tiempo la presión de selección de la mutación KRAS. Si resulta eficaz, el trabajo podría ofrecer nuevos tratamientos para la pancreatitis que también podrían prevenir el desarrollo del cáncer de páncreas.