Un ensayo clínico de fase 3 codirigido por investigadores del Hospital Mount Sinai de Nueva York es el primero en demostrar que la inmunoterapia después de la cirugía para extirpar el cáncer de vejiga puede reducir el riesgo de recaída para los pacientes que tienen un alto riesgo de que su cáncer regrese en una forma metastásica mortal, según los resultados publicados en ‘The New England Journal of Medicine’.

El ensayo aleatorio, denominado ‘Checkmate 274’, demostró que el uso de nivolumab aumentaba las posibilidades de estos pacientes de permanecer libres de cáncer tras la cirugía en comparación con los que recibieron un placebo. La duración media antes de la recaída casi se duplicó en los pacientes que recibieron nivolumab, que es un anticuerpo monoclonal inhibidor del punto de control inmunitario que aprovecha el sistema inmunitario para combatir el cáncer.

Consenso sobre los tratamientos posteriores a la cirugía

La cirugía que extirpa la vejiga o el riñón y el uréter es actualmente el tratamiento estándar para los pacientes con cáncer urotelial que ha penetrado en el músculo o los ganglios linfáticos circundantes, aunque la mitad de estos pacientes recaen posteriormente con un cáncer metastásico letal. Lamentablemente para estos pacientes, no ha surgido ningún consenso sobre los tratamientos posteriores a la cirugía que puedan reducir el riesgo de recidiva del cáncer, señalan los autores.

“Los resultados de este ensayo clínico prometen influir en el tratamiento estándar de los pacientes con cáncer urotelial de riñón, uréter o vejiga al reducir el riesgo de recidiva metastásica tras la intervención quirúrgica”, afirma el doctor Matthew Galsky, autor principal del estudio y director de Oncología Médica Genitourinaria, codirector del Centro de Excelencia para el Cáncer de Vejiga, director asociado de Investigación Traslacional y codirector del Programa de Investigación Clínica del Cáncer en el Instituto del Cáncer Tisch de la Facultad de Medicina Icahn del Monte Sinaí.

“Casi 200.000 personas mueren cada año de cáncer urotelial en todo el mundo, por lo que avances como la inmunoterapia que se utiliza de esta manera aportan esperanza”, añade.

Un total de 709 pacientes formaron parte del ensayo. La mitad recibió nivolumab y la otra mitad recibió placebo cada dos semanas durante un año. La gran mayoría de los pacientes que recibieron nivolumab no vieron afectada su calidad de vida.