Profesionales de diferentes ámbitos del sector sanitario han debatido sobre ‘La innovación en procesos como motor de transformación de las organizaciones sanitarias’, en una mesa moderada por Julio Mayol, director médico del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, con motivo del 21º Congreso Nacional de Hospitales y Gestión Sanitaria que se celebra en Santiago de Compostela. En su intervención, ha reconocido que la perspectiva de la innovación ha variado de forma muy positiva en España en los últimos 10 años. Así, ha destacado que precisamente el Congreso organizado por la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) y la Sociedad Española de Directivos de Enfermería (Sede) se haya dedicado a la “innovación como camino de la sostenibilidad”. Otro ejemplo es la creación de Institutos de Innovación hospitalarios, como el que él mismo dirige en el Clínico. “Para mí, investigar es poner dinero para generar conocimiento, mientras que innovar es utilizar ese conocimiento generado para producir valor. La duda es: ¿qué es valor en un sistema sanitario?”.

En el coloquio también han intervenido Paloma Casado, responsable de la Unidad de Calidad del Hospital Clínico San Carlos de Madrid; César Velasco, director de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitaria de Cataluña (Aquas); Anna Ochoa de Echagüen, directora asistencial del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, y Manuel Vilches, director general del Instituto para el Desarrollo y la Integración de la Sanidad (IDIS) y vocal de Sedisa.

“Innovamos para mejorar los resultados”, ha dicho Paloma Casado. “Si algo no mejora los resultados, es mejor retirarlo o no llamarle innovación”, ha añadido. “Las necesidades no cubiertas las detectan todos los agentes implicados en el sistema. Otro problema es acompañar todo este ciclo de la innovación de una forma armonizada para que esas innovaciones no caigan en el abismo en el que muchas caen”.

César Velasco, responsable de Aquas, ha analizado la situación actual del Sistema Nacional de Salud, y ha adelantado que “dentro de siete años habrá que desembolsar más dinero debido al envejecimiento de la población. Por motivos demográficos, será necesario aumentar un 15-20 por ciento los recursos para recibir exactamente lo mismo que tenemos ahora”. Para mejorar esta situación, es necesario recurrir a “la profesionalización con técnicas como la reingeniería de procesos”.

Por su lado, la directora asistencial del Hospital Vall d’Hebrón ha destacado que la innovación, bajo su punto de vista, se basa en motivar y empoderar a los profesionales para que sean el motor del cambio”. “Los gerentes no lo vamos a hacer, porque solo hay uno en cada dispositivo. Si cada uno de los 9.000 profesionales que trabajamos en el Vall d’Hebron dedicáramos 10 minutos de concentración para ver qué podemos mejorar en nuestro lugar de trabajo, seguro que sería beneficioso”, ha sugerido Anna Ochoa de Echagüen.

La perspectiva del sector privado la ha aportado Manuel Vilches, director general del IDIS: “El problema es que el sector privado en este país no es precisamente el más sexy de todos; el Gobierno no lo mira excesivamente bien e, incluso, se han puesto en entredicho sus funciones y su actuación. La mejor forma de innovación es darte cuenta de que el entorno cambia, y de que te tienes que adaptar a ese entorno teniendo claro el foco y los objetivos. Nuestro objetivo claro es atender a un paciente que es soberano, porque tiene capacidad de decisión. Además, estamos en un entorno de competencia, por lo que debemos pelear para que el cliente entre en nuestro sector”. Entre esa competencia, ha destacado las fortalezas de la Sanidad pública.